<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-916522835111364524</id><updated>2012-02-01T06:48:12.482-08:00</updated><category term='Gabriel García Márquez'/><category term='Andrés Iniesta'/><category term='FAPE'/><category term='norma lingüística'/><category term='Inside Job'/><category term='cáncer'/><category term='Ortografía'/><category term='Politics and the English Language'/><category term='registro mediático'/><category term='Francisco José Sánchez García'/><category term='el dardo en la palabra'/><category term='ANIS'/><category term='Real Academia Española'/><category term='Pepe'/><category term='periodismo'/><category term='sociedad de la información'/><category term='George Orwell'/><category term='Real Madrid'/><category term='Josep &quot;Pep&quot; Guardiola i Sala'/><category term='Francisco Rico'/><category term='Myriam Fernández de Heredia'/><category term='RAE'/><category term='cambio idiomático'/><category term='calidad'/><category term='lexicografía'/><category term='lengua de Cervantes'/><category term='DRAE'/><category term='China Popular'/><category term='SEOM'/><category term='Standard and Poor&apos;s'/><category term='Jorge Manrique'/><category term='Los desayunos de TVE'/><category term='Pepsistiremos'/><category term='trujamán'/><category term='Raúl del Pozo'/><category term='medios de comunicación'/><category term='Barsa'/><category term='larga y penosa enfermedad'/><category term='ye'/><category term='lázaro carreter'/><category term='crisis'/><title type='text'>Primavera verbal</title><subtitle type='html'>"A día de hoy adolecemos (sic) de alguna manera de lo que es el papel que juega el tema de la sensibilidad a nivel de idioma, en base a lo que en torno al uso del mismo inició (sic) a escribir en 1975 y culminó (sic) en 2002 Fernando Lázaro Carreter." EL PERIODISTO, 1 de enero de 2013</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://primaveraverbal.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/916522835111364524/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://primaveraverbal.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Pablo Aparicio Durán</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16856565645957813066</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_PrujuF08SEM/Ss8iHGLKo1I/AAAAAAAAAAY/FBMpfMdP6x8/S220/Snapshot+of+me.png'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>27</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-916522835111364524.post-7627495003724228996</id><published>2012-01-23T12:56:00.000-08:00</published><updated>2012-02-01T06:48:12.508-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pepe'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Myriam Fernández de Heredia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='crisis'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Los desayunos de TVE'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Standard and Poor&apos;s'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Inside Job'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Real Madrid'/><title type='text'>Dar la cara dura</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuando se dice de alguien que ha &lt;span style="font-style: italic;"&gt;dado la cara&lt;/span&gt;, como dijo hace poco Ana  Pastor de la “directora de ratings soberanos para Europa y África de  Standard and Poor’s” en Los desayunos de TVE, significa una de dos: 1)  diccionario en mano, que ha respondido de los propios actos y ha  afrontado las consecuencias —lo cual, viendo la entrevista, parece mucho  decir—; o 2) que al menos se ha dignado comparecer ante las cámaras,  aunque haya sido para todo lo contrario, esto es: en un intento por  justificar sus actos y no tener que afrontar las consecuencias (algo,  por lo demás, muy poco probable para los de su gremio; hoy, simplemente,  tienen muy mala prensa).  La presentadora del programa, sin descartar  el buen sentido, apelaba más bien al buen entendedor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo que a  lo segundo no lo  deberían llamar &lt;span style="font-style: italic;"&gt;dar la cara&lt;/span&gt;, porque eso toda la vida ha sido &lt;span style="font-style: italic;"&gt;tener  cara (dura)&lt;/span&gt;, que es, por ejemplo, la de quien con buen talante articula  un discurso engañoso. El de la directiva de S&amp;amp;P se puede resumir  así: las calificaciones de la agencia están basadas en el estudio y el  análisis (cuantitativo y cualitativo) de “datos empíricos”; pero, al fin  y al cabo, lo que damos son “opiniones”.  Como diría aquel: ¡sos  inimputable, hermana! Como lo son sus jefes y colegas del otro lado del  charco; y la competencia, es decir, las otras dos agencias (Moody’s y  Fitch) que en estos momentos mueven el sol y las demás estrellas, y cuyo  cometido —nos dicen— es el de trabajar “del mejor modo posible” para  ofrecer meras “opiniones” sobre la rentabilidad del resto del mundo “a  medio y largo plazo”; o, lo que es lo mismo: “la probabilidad de  impago”. Opiniones estas muy rentables, por cierto, para las agencias  que  las emiten, como llegó a reconocer la señora Fernández de Heredia en  Los desayunos: a la certera pregunta de Ana Pastor de si las agencias  reciben o no todo tipo de presiones a la hora de calificar la deuda de,  verbigracia, los distintos “estados soberanos” que evalúan, la  distinguida señora con elegante traje fucsia soltó una de las falacias  de mayor calibre de toda la entrevista (el anacoluto la delataba): “&lt;span style="font-style: italic;"&gt;A  ver, nosotros… em… la… nos basamos en nuestra independencia a la hora de  la toma de decisiones. Tenemos unos criterios en los cuales nos  basamos, y, si nosotros nos desviamos de esos criterios por las  presiones que podamos tener, al alza o a la baja, sobre los ratings,  entonces estaríamos perdiendo esta independencia y esta imparcialidad y  estaríamos fuera del negocio&lt;/span&gt;”. Según lo iba diciendo, yo sentía una  especie de hormigueo en la sangre; y es que la falacia, sobre todo la  que consiste en negar la evidencia, entumece  las meninges de quienes la profieren y quienes la oyen (menos las de  quienes leen). Y, si además se remata con una expresión tan castiza como &lt;span style="font-style: italic;"&gt;estar fuera del negocio&lt;/span&gt; (es decir, ‘out of business’), hasta el más  cauto se turba. Ya puestos, podría haber añadido: …y quedarnos sin &lt;span style="font-style: italic;"&gt;los  grandes pavos&lt;/span&gt; (‘the big bucks’), o sea, los billetes. Pero la cosa es  seria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me cuento entre los más analfabetos en materia económica  del planeta, pero tampoco me chupo el dedo. He visto el documental de  Charles Ferguson, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Inside Job&lt;/span&gt;, donde se explica por qué los culpables de  la actual crisis mundial son las agencias de calificación, junto con las  de inversión y los bancos, en connivencia con los gobiernos de turno  (con todos, desde Regan a Obama, en el caso de Estados Unidos). Y algo  aún más inquietante: cómo toda esta mafia financiera ha estado asesorada  y legitimada en todo momento por economistas de las más  prestigiosas universidades estadounidenses. El documental es tan  ilustrativo como demoledor. La mejor traducción al español del título, a  mi entender, sería &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Inside Job&lt;/span&gt; o ‘&lt;span style="font-style: italic;"&gt;lo que se cuece&lt;/span&gt;’, esto es: la mayor  estafa financiera de la historia, efectivamente, cocinada por las  agencias, los bancos y los gobiernos (integrados por miembros de esas  mismas agencias y bancos) para salir ganando con la quiebra y la ruina  generalizadas. Lo curioso es que los culpables se excusaron en su día de  manera muy parecida a la usada por la señora Fernández de Heredia:  “nosotros damos sólo opiniones”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, aquí la única persona  que ha salido a dar la cara en los últimos tiempos ha sido Pepe, del  Real Madrid, y, que yo recuerde, nadie más desde aquella joven  socorrista de piscina que se hizo célebre diciendo aquello de “la he  liao parda”, y que además pidió perdón por los daños causados (o  “trastornos”, como los llamó  ella, sin vacilar; lo cual la honra, y no es choteo) por la mezcla  tóxica que hizo de unos productos para el mantenimiento de una piscina.  En cambio, quienes crearon la “burbuja financiera” que estalló en 2008,  siguen hoy intoxicando a diario eso que llaman “los mercados”. No nos  engañemos: si hoy hacen algo remotamente parecido a dar la cara, es  porque les conviene.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Publicado en &lt;a href="http://www.lavozlibre.com/noticias/ampliar/517501/dar-la-cara-dura"&gt;La Voz Libre&lt;/a&gt;, 23 de enero de 2012)&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/916522835111364524-7627495003724228996?l=primaveraverbal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://primaveraverbal.blogspot.com/feeds/7627495003724228996/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=916522835111364524&amp;postID=7627495003724228996' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/916522835111364524/posts/default/7627495003724228996'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/916522835111364524/posts/default/7627495003724228996'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://primaveraverbal.blogspot.com/2012/01/dar-la-cara-dura.html' title='Dar la cara dura'/><author><name>Pablo Aparicio Durán</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16856565645957813066</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_PrujuF08SEM/Ss8iHGLKo1I/AAAAAAAAAAY/FBMpfMdP6x8/S220/Snapshot+of+me.png'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-916522835111364524.post-3934552398485818097</id><published>2011-02-09T06:36:00.000-08:00</published><updated>2011-02-09T06:51:18.364-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='RAE'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='lexicografía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='FAPE'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ANIS'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='larga y penosa enfermedad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cáncer'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='SEOM'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='DRAE'/><title type='text'>'Cáncer' en el DRAE</title><content type='html'>&lt;p style="text-align: justify;" class="yiv1104321629MsoNormal"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;font-size:100%;" &gt;Hará unos meses, un reconocido científico estadounidense explicaba, en una entrevista televisada, que el avance de la investigación nos ha de llevar, en un futuro no muy lejano, a distinguir distintas enfermedades allí donde hoy solo vemos cáncer. Es posible, así pues, que el día de mañana necesitemos de mayor concreción también al hablar.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="yiv1104321629MsoNormal"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;font-size:100%;" &gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;En efecto, el Diccionario de la Real Academia Española (de la Lengua, añaden los cursis) recoge la definición de lo que el común de los mortales entiende por “cáncer” —fuera de la astrología—, esto es: “Enfermedad neoplásica con transformación de las células, que proliferan de manera anormal e incontrolada”; y, como reza la tercera acepción: “Tumor maligno”. Por “cáncer” se entiende también —da fe de ello el Diccionario académico— la “proliferación en el seno de un grupo social de situaciones o hechos destructivos”, y pone un ejemplo: “La droga es el cáncer de nuestra sociedad”. Se trata de la cuarta y última acepción recogida en el DRAE; primera, sin embargo, en discordia. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="yiv1104321629MsoNormal"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;font-size:100%;" &gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Tanto es así, que “la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), la Asociación Nacional de Informadores de Salud (ANIS) y las organizaciones de pacientes oncológicos” hicieron, el día 3 de febrero, “un llamamiento, en una rueda de prensa, para que la palabra cáncer no sea utilizada como sinónimo de ‘negatividad’ y ‘destrucción’”.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="yiv1104321629MsoNormal"&gt;&lt;span style="line-height: 115%;font-size:100%;" &gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Pues bien, el hecho feliz de que la lucha contra el cáncer esté dando cada vez mejores resultados, y que, con estos, se abogue además por una juiciosa tendencia a tratar a los enfermos con normalidad alejada del eufemismo, o de una excesiva conmiseración por parte de la sociedad, no es motivo suficiente para que la acepción de marras deba dejar de usarse, y, menos aún, desaparecer del Diccionario, como han llegado a pedir quienes se reúnen bajo dichas siglas. Constituye un verdadero desatino, eso sí, pensar que se “estigmatiza” a los enfermos de cáncer con aquello que es un uso metafórico del lenguaje: la comparación implícita entre una enfermedad, por el momento temible —la enfermedad, no quienes la padecen—, con los males que aquejan a la sociedad, o a cualquiera de sus instituciones, de forma semejante a la proliferación de células cancerosas en un organismo sano.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;span style="line-height: 115%;font-size:100%;" &gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;La labor de la Academia, al contrario de lo que muchos piensan, no es otra que la de dejar constancia —notarial— del uso de las palabras de nuestra lengua (y literatura) con criterio normativo, a lo cual, aplica, entre otros valores, la decencia y el sentido común. Pero, en los últimos tiempos, se viene dando el caso de que todo tipo de gentes le reprochan a la Corporación el no incluir o, al contrario, el no quitar ciertos vocablos o acepciones del Diccionario. Esto, en el caso que nos ocupa, como en casi todos, carece de justificación, se mire por donde se mire. Y es que hay mucha gente dispuesta a enmendarle la plana a la Academia; pero, dudo mucho que quienes piden vehementemente que se extirpe la cuarta acepción de “cáncer” confiasen alguna vez su salud a un lexicógrafo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Publicado en &lt;a href="http://www.lavozlibre.com/noticias/ampliar/196169/cancer-en-el-drae"&gt;La Voz Libre&lt;/a&gt;, 8 de febrero de 2011)&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/916522835111364524-3934552398485818097?l=primaveraverbal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://primaveraverbal.blogspot.com/feeds/3934552398485818097/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=916522835111364524&amp;postID=3934552398485818097' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/916522835111364524/posts/default/3934552398485818097'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/916522835111364524/posts/default/3934552398485818097'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://primaveraverbal.blogspot.com/2011/02/cancer-en-el-drae.html' title='&apos;Cáncer&apos; en el DRAE'/><author><name>Pablo Aparicio Durán</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16856565645957813066</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_PrujuF08SEM/Ss8iHGLKo1I/AAAAAAAAAAY/FBMpfMdP6x8/S220/Snapshot+of+me.png'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-916522835111364524.post-3163332585110804572</id><published>2010-11-22T11:37:00.000-08:00</published><updated>2011-02-09T06:52:15.902-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ye'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Jorge Manrique'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ortografía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Francisco Rico'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Real Academia Española'/><title type='text'>Ortografía yeyé</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Chiste fácil. El del título y éste: no sólo de ortografía vive el hombre. Pero, cualquier cambio, y no digamos reforma, que se haga —o sencillamente se proponga— en materia ortográfica suele suscitar casi tanto furor informativo como una subida del IVA o una bajada de la Bolsa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Leemos en la página web de la Real Academia Española que las declaraciones de Salvador Gutiérrez Ordóñez, coordinador de la nueva &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Ortografía&lt;/span&gt; que publicará la docta casa estas Navidades, “han alcanzado una notable repercusión y han dado origen a un amplio debate en los medios de comunicación y en los foros de Internet”. Pero, a juzgar por los titulares, parece ser que el cambio o arreglo más importante en la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Ortografía&lt;/span&gt; académica sea el del nombre de la letra &lt;span style="font-style: italic;"&gt;y&lt;/span&gt;. Hay que decir, sin embargo, que no se trata exactamente de un cambio de nombre, sino de la pérdida oficial de uno (el más usado) de los dos que la letra tenía, el de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;i griega&lt;/span&gt;, que pasa a llamarse únicamente &lt;span style="font-style: italic;"&gt;ye&lt;/span&gt;. Ignoro si se ha eliminado también el nombre de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;ere&lt;/span&gt; para la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;r&lt;/span&gt;, y en mi opinión se debería, porque es hilar demasiado fino tener que distinguir entre la "modalidad múltiple del fonema vibrante" y el "sonido suave" cuando le deletreamos a alguien —pongamos— nuestra dirección de correo electrónico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo demás, en España se seguirá diciendo &lt;span style="font-style: italic;"&gt;i griega&lt;/span&gt; durante mucho tiempo, claro está. Hasta que cunda el ejemplo de quienes acaten la norma, y en las escuelas se use &lt;span style="font-style: italic;"&gt;ye&lt;/span&gt; para enseñar la vigesimosexta letra del alfabeto (que solo en virtud de nuestra letra &lt;span style="font-style: italic;"&gt;ñ &lt;/span&gt;nos atrevemos a llamar "español"), no habrá nada que hacer. Y no seré yo quien transgreda esa norma. Porque, además, llamar &lt;span style="font-style: italic;"&gt;ye&lt;/span&gt; a la letra &lt;span style="font-style: italic;"&gt;y&lt;/span&gt; es del todo apropiado, y coherente, si tenemos en cuenta que &lt;span style="font-style: italic;"&gt;yeísmo&lt;/span&gt; es el nombre que se le da al fenómeno, muy difundido hoy en español, que consiste en pronunciar la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;ll&lt;/span&gt; como &lt;span style="font-style: italic;"&gt;y&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Un inciso: no es yeísmo, sino memez, pronunciar &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Yirona&lt;/span&gt; cuando lo que se está hablando es español, porque eso no es español ni es catalán, tan solo burda política lingüística. Llamar al pan pan, y al vino vino, es decir, usar el “nombre tradicional en lengua castellana de la provincia y ciudad de Cataluña cuyo nombre en catalán es Girona” es hoy políticamente incorrecto (sólo en España, claro). No digamos ya en textos oficiales, donde “es preceptivo usar el topónimo catalán como único nombre oficial aprobado por las Cortes españolas” (informa el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Diccionario panhispánico de dudas&lt;/span&gt;). Pero, según parece, texto oficial es, también, todo aquello que digan nuestros locutores y reporteros de la cadena pública del Estado —‘español’, nos aclaran siempre en las autonómicas más recalcitrantes—, pues no pronuncian otra cosa que &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Yirona&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Yeida&lt;/span&gt;, amén de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;A Coruña&lt;/span&gt;, etc. Cuando no lo dicen con perfecto acento del lugar en cuestión, lo cual, desde luego, es preferible. Cierro paréntesis.)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otras de las novedades ortográficas que han trascendido a la prensa lo son más bien para la norma prescrita; no así tanto para la escrita, esto es: cosas como el no poner tilde a los demostrativos (cuando no existe riesgo de anfibología) ni a los considerados “monosílabos a efectos ortográficos” (como &lt;span style="font-style: italic;"&gt;guion&lt;/span&gt;) es algo que vienen practicando desde hace tiempo muchos escritores de prestigio. Es decir: nada nuevo bajo el sol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra enmienda tenida por novedosa, por ejemplo, es la que atañe al alfabeto. Pero, ya Ramón Menéndez Pidal rechazaba allá por el 1953 la alfabetización de los digramas o letras dobles (&lt;span style="font-style: italic;"&gt;ch&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;ll&lt;/span&gt;, y, menos aún, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;rr&lt;/span&gt;) y preconizó en su momento la adopción del criterio puramente alfabético (y, por tanto, el más internacional) para el Diccionario académico: “la mezcla de alfabetismo y fonetismo en el sistema español —dice el insigne filólogo gallego-asturiano— es imperfecta”. Este aspecto, sin embargo, no se había resuelto del todo bien en la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Ortografía &lt;/span&gt;de 1999, por lo que se ganó la crítica —siempre inteligente— de Francisco Rico, quien dice de ella que “pudo haber sido la primera del siglo XXI y ha parado en la última del XIX”; aunque seguidamente añada: “A veces, quizá para bien”. Coincidimos con Rico en que lo que hace falta es una &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Ortografía española &lt;/span&gt;que sea “en buena medida una &lt;span style="font-style: italic;"&gt;ortotipografía&lt;/span&gt;, un código donde &lt;span style="font-style: italic;"&gt;todos&lt;/span&gt; los factores de la escritura se potencien mutuamente a beneficio de la eficacia y de la elegancia”. Y no sé hasta qué punto la nueva lo será. En fin, la benemérita Academia nos vuelve a dar motivos para el debate y la sana crítica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con todo, se suele dar mucha importancia a las polémicas normativas más superficiales y muy poca (o ninguna) a la falta de sensibilidad idiomática que caracteriza a los medios de comunicación. Habría de bastar un &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Quijote&lt;/span&gt; o un &lt;span style="font-style: italic;"&gt;dardo en la palabra&lt;/span&gt; para concienciar a toda una sociedad del grandioso patrimonio cultural de una lengua (como bastó en su día una novela de Víctor Hugo para que se restaurase, y se protegiese luego, una maltrecha Nuestra Señora de París). No obstante, en absoluto quiere decir esto que se deba restaurar, para uso en nuestros días, un estado de lengua anterior; pero sí convendría recuperar —o conservar en la medida de lo posible— la vieja consistencia de nuestro idioma. Si no, llegará el día en que ya nadie entienda a Jorge Manrique cuando dice que “a nuestro parecer / cualquier tiempo pasado fue mejor”, porque ya solo lo diremos así, sin entenderlo, claro está: &lt;em&gt;en base a los patrones de sensibilidad establecidos, la valoración personal y/o hecha por la colectividad a nivel de mirada retrospectiva se realiza siempre en positivo&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre las palabras de Manrique y las nuestras se pueden ver más de quinientos años, o, simplemente, más del doble de sílabas. Nosotros nos decantamos por lo segundo: en definitiva, hay un abismo entre la exactitud, la claridad y la belleza de aquellas y la verbosidad huera del lenguaje político-administrativo de estas. Nótese cómo el grado de acierto o desacierto del contenido de mi pequeña traducción de las palabras del poeta clásico castellano al español moderno resulta casi imposible de calibrar si no es a la luz de las originales, pues cualquier idea expresada mediante ese tipo de nebulosidades carece casi totalmente de sentido. Pero, ¿no es eso, acaso, lo que hoy interesa?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Publicado en &lt;a href="http://www.lavozlibre.com/noticias/ampliar/153161/ortografia-yeye"&gt;&lt;span&gt;La Voz Libre&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, 22 de noviembre de 2010) &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/916522835111364524-3163332585110804572?l=primaveraverbal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://primaveraverbal.blogspot.com/feeds/3163332585110804572/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=916522835111364524&amp;postID=3163332585110804572' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/916522835111364524/posts/default/3163332585110804572'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/916522835111364524/posts/default/3163332585110804572'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://primaveraverbal.blogspot.com/2010/11/ortografia-yeye.html' title='Ortografía yeyé'/><author><name>Pablo Aparicio Durán</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16856565645957813066</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_PrujuF08SEM/Ss8iHGLKo1I/AAAAAAAAAAY/FBMpfMdP6x8/S220/Snapshot+of+me.png'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-916522835111364524.post-1197294750685014264</id><published>2010-03-20T04:44:00.000-07:00</published><updated>2011-02-09T06:51:53.129-08:00</updated><title type='text'>La arroba en el pasillo</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Este símbolo universal (@) que escribimos en nuestras direcciones de correo electrónico, bautizado en español con el nombre de una unidad de peso ya en desuso, la ‘arroba’, y que en otras lenguas llaman ‘cola de mono’, ‘caracol’, ‘perrito’, o, sin ir más lejos, en vasco: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;a bildua&lt;/span&gt;, ‘a envuelta’; o en aragonés: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;arredol&lt;/span&gt;, ‘alrededor’; este archiconocido símbolo informático, digo, se nos impone ahora como la letra políticamente correcta que hay que usar para no herir susceptibilidades. ¡Y hasta ahí podíamos llegar!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto de la arroba de cortesía es cosa que practica desde hace un tiempo, cómo no, la política (mal aconsejada por otro de sus usuarios: el sector publicitario) en sus escritos (folletos, panfletos y páginas web) de donde ha pasado a otros medios, oficiales o no, como por ejemplo la comunidad universitaria, la cual lleva demasiadas arrobas en su prensa. Pero aún más profusas son las que circulan en trípticos o se ven en los tablones de anuncios de los pasillos, así como en farolas, lavabos, escalones, etc., donde abundan los carteles de oferta o demanda de clases de repaso, pisos para compartir, fiestas del botellón y otras proposiciones menos decorosas que, por ello mismo, suelen relegarse a la parte de dentro de las puertas de los excusados, donde se rotula a pelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se trata –como todo el mundo sabe− de usar el símbolo a modo de letra, como signo inequívoco del trato igualitario entre hombres y mujeres. Pero resulta que existe desde hace mucho tiempo un género no marcado que, en español, al menos hasta hace poco, era el masculino. Nada que hacer: según parece, la arroba de marras se ha tomado en serio. He visto ya correos electrónicos de profesores de filología (!) dirigiéndose a los estudiantes con un “Queridos alumn@s:”, como si las alumnas fueran a pensar que se las excluye por el hecho de usar el masculino plural, cuando no hay duda de que éste –en este caso como en tantos otros− comprende por igual a los individuos de ambos sexos, es decir, tanto a los alumnos como a las alumnas. Es una cuestión ésta de mera economía lingüística que viene muy bien explicada en la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Nueva gramática de la lengua española&lt;/span&gt;, el famoso mamotreto que acaba de publicar la Docta Casa, y cuyo manual, es decir, el resumen, se está haciendo esperar. Convendría a muchos darle un repasillo, pues demasiada gente ha olvidado que el género es una categoría gramatical que no necesariamente se corresponde con la condición sexual, y, por tanto, que quien haga uso de uno u otro, ateniéndose a la norma, no ha de ser considerado machista ni feminista ni nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un mínimo de gramática puede aclarar muchas dudas, y aun ofrecer verdaderas revelaciones. Lo sería (y sin duda causante de no poco arrobo) para el caletre que pergeñó uno de esos anuncios a los que antes me he referido; lo vi esta mañana al entrar al servicio: desesperado por compartir gastos, le daba igual carne que pescado que lechuga, pues escribió lo siguiente: “Se busca compañero/@”. La arroba, en este caso, debía de ser un ofrecimiento a todo género de inquilinos: mujeres, varones, hermafroditas (o quienes libremente se tengan por una u otra cosa, o ambas, o ninguna), mientras se comprometan todos, eso sí, a ir a escote, esto es, a pagar su parte del alquiler: la habitación y lo que da derecho a usar la cocina, el salón y el lavabo, más la correspondiente factura de agua y luz; y, faltaría más, el tránsito por el pasillo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Publicado en &lt;a href="http://www.lavozlibre.com/noticias/ampliar/49723/la-arroba-en-el-pasillo"&gt;&lt;span&gt;La Voz Libre&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, 10 de marzo de 2010.)&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/916522835111364524-1197294750685014264?l=primaveraverbal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://primaveraverbal.blogspot.com/feeds/1197294750685014264/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=916522835111364524&amp;postID=1197294750685014264' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/916522835111364524/posts/default/1197294750685014264'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/916522835111364524/posts/default/1197294750685014264'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://primaveraverbal.blogspot.com/2010/03/la-arroba-en-el-pasillo.html' title='La arroba en el pasillo'/><author><name>Pablo Aparicio Durán</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16856565645957813066</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_PrujuF08SEM/Ss8iHGLKo1I/AAAAAAAAAAY/FBMpfMdP6x8/S220/Snapshot+of+me.png'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-916522835111364524.post-6791194859478606049</id><published>2010-01-22T12:12:00.000-08:00</published><updated>2010-01-22T12:21:31.242-08:00</updated><title type='text'>Según Francisco Rico...</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;"Ocurre a menudo que las jerigonzas que llegan de las alturas atentan contra la naturaleza del idioma, desmembrándolo y volviéndolo artificial. Cuando alguien pide "una segunda taza de café" (y no "otro café") es que ya no habla castellano, sino que recurre a un artefacto ajeno: se ha quedado huérfano de sistema lingüístico. Pero mayor gravedad tiene que la jerga de un cierto sector se instaure socialmente como única y establezca unas categorías estándar de pensamiento y de valoración en detrimento de las normales en la lengua de todos: entonces el ciudadano se queda huérfano de criterio."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Francisco Rico,  &lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/opinion/judicializacion/lengua/elpepiopi/20090714elpepiopi_4/Tes"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;La judicialización de la lengua&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, EL PAÍS, 14/07/2009&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/916522835111364524-6791194859478606049?l=primaveraverbal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://primaveraverbal.blogspot.com/feeds/6791194859478606049/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=916522835111364524&amp;postID=6791194859478606049' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/916522835111364524/posts/default/6791194859478606049'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/916522835111364524/posts/default/6791194859478606049'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://primaveraverbal.blogspot.com/2010/01/segun-francisco-rico.html' title='Según Francisco Rico...'/><author><name>Pablo Aparicio Durán</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16856565645957813066</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_PrujuF08SEM/Ss8iHGLKo1I/AAAAAAAAAAY/FBMpfMdP6x8/S220/Snapshot+of+me.png'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-916522835111364524.post-290559879311166006</id><published>2009-11-21T03:00:00.000-08:00</published><updated>2009-11-21T03:08:43.823-08:00</updated><title type='text'>Gitanos, aprended sánscrito</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;José María Bellido Morillas&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los gitanos están culturalmente ninguneados en España. Las creaciones culturales netamente gitanas (y no las que se relacionan con tradiciones artísticas populares hispanas, como el flamenco, o incluso con supersticiones populares, como la quiromancia en la reja de la catedral granadina) son ampliamente desconocidas y despreciadas por la sociedad, y sólo encuentran favor en los organismos públicos, cuyas inyecciones de dinero no pueden cambiar la actitud mayoritaria.&lt;br /&gt;La cultura gitana es eminentemente nómada y ágrafa. Para la actual cultura europea, lo primero no supone ningún problema, ya que, en su seno, el modo de vida más primitivo del hombre ha confluido con el que se presenta como su estado más avanzado: la movilidad, promovida y defendida por la Unión Europea como culmen del progreso civilizado.&lt;br /&gt;Sin embargo, el no tener letras, textos y escribas sí es un problema de prestigio. Todas las culturas ágrafas que fueron entrando en contacto con culturas letradas tuvieron que acabar vertiendo sus textos a la escritura de los recién llegados, como en Perú, e incluso a veces inventaron y falsificaron la antigüedad de sus volúmenes, como parece ser que hicieron los magos persas atribuyendo a Alejandro Magno la destrucción de unos libros que quizá nunca existieron.&lt;br /&gt;Los gitanos se encuentran ahora en este punto crucial de su historia como cultura. Sus tradiciones orales y sus lenguas han sido descritas por eruditos no gitanos usando, bien los alfabetos de las lenguas europeas, o bien alfabetos de transliteración basados en las modificaciones germánicas y eslavas del alfabeto latino; y, muchas veces, en el caso de las traducciones y estudios, estos eruditos se han servido directamente de las lenguas europeas (románicas, germánicas o eslavas). No existen, por tanto, una grafía y una ortografía propias y válidas para todos los hablantes de la lengua romaní.&lt;br /&gt;Y lo que es más grave, tampoco existe una gramática unificada. Todas las lenguas generan dialectos y hablas: pero si no hay una gramática común que cohesione estas variantes, deberemos dejar de hablar de lengua y considerar cada variante una lengua en sí misma, rompiendo la unidad cultural.&lt;br /&gt;Para dignificar y conceder a la cultura gitana el rango y prestigio social que merece, no es necesario, a mi parecer, adoptar una de las variantes del romaní como lengua de cultura, agraviando a las demás variantes e incluso a los gitanos que han perdido su lengua por adoptar por completo otras, como ha ocurrido en España. Elegir un dialecto romaní para toda la Romipén sería tan absurdo como elegir una lengua románica para toda la Romania. Lo que mantiene unida la Romania es su filiación con la lengua y la cultura clásica común, la greco-latina. A base de palabras greco-latinas han hecho las lenguas y culturas románicas su poetría y su gramática.&lt;br /&gt;Pues bien, el latín de las lenguas indias, como lo es sin duda la lengua romaní, es el sánscrito, que ha sido recibido en odres nuevos en todas las lenguas neo-indias, incluyendo el hindustaní, que se ha distanciado del urdu por esto, convirtiéndose en hindi.&lt;br /&gt;La prioridad para el pueblo gitano, creo yo, no es aprender una lengua romaní batúa sino estudiar directamente sánscrito, para entender mejor la lengua romaní, para ganar prestigio cultural y para recuperar milenios de poesía, medicina, filosofía, historia, religión, gastronomía, artes bélicas y eróticas, teatro, música y narrativa que sin duda, como pueblo indio, les corresponden en herencia.&lt;br /&gt;Propongo que la Unión Europea fomente el estudio de las lenguas clásicas hasta que pueda servirse del griego y el árabe clásicos, así como el latín y el sánscrito, en las principales instituciones y actos públicos, con preferencia a todas las demás: si bien se deberá conceder preferencia al latín sobre el griego.&lt;br /&gt;El griego formó culturalmente al latín y a las lenguas eslavas orientales; el latín formó a toda Europa y parte de África, y es la lengua culta de la Romania, los germanos y buena parte de los eslavos, aventajando al antiguo eslavo eclesiástico, el gótico y el islandés como lengua clásica de la Cristiandad; el sánscrito recoge la más antigua tradición de las lenguas indias, de la que procede el pueblo gitano, asentado en Europa desde hace prácticamente un milenio. El árabe clásico es el latín de los musulmanes, tanto de los que ya estaban asentados en Europa como de los que se están asentando en estos últimos tiempos, y, además, el modelo gramatical del hebreo medieval europeo.&lt;br /&gt;Las lenguas clásicas sirven para unir y facilitar la comunicación, en tanto que las lenguas vulgares sirven para desunir y lograr la incomprensión. Si la Unión Europea se toma en serio su clasicidad greco-latina, germánica, eslava, indo-aria y semítica (con la debida veneración hacia el acadio), hará más por el entendimiento de los pueblos y el enaltecimiento de la cultura que si impusiera a todos sus ciudadanos un absurdo esperanto o volapük.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/916522835111364524-290559879311166006?l=primaveraverbal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://primaveraverbal.blogspot.com/feeds/290559879311166006/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=916522835111364524&amp;postID=290559879311166006' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/916522835111364524/posts/default/290559879311166006'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/916522835111364524/posts/default/290559879311166006'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://primaveraverbal.blogspot.com/2009/11/gitanos-aprended-sanscrito.html' title='Gitanos, aprended sánscrito'/><author><name>Pablo Aparicio Durán</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16856565645957813066</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_PrujuF08SEM/Ss8iHGLKo1I/AAAAAAAAAAY/FBMpfMdP6x8/S220/Snapshot+of+me.png'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-916522835111364524.post-6522590415544824728</id><published>2009-10-09T04:46:00.000-07:00</published><updated>2009-11-13T11:29:41.758-08:00</updated><title type='text'>El verbo reo</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Primavera verbal &lt;/span&gt;tiene -desde hace cosa de un mes- una continuación, un hermanito pequeño que se llama &lt;a href="http://blogs.lavozlibre.com/elverboreo/"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;El verbo reo&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. En este nuevo blog, inserto en el periódico digital &lt;a href="http://www.lavozlibre.com/"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;La voz libre&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, estoy publicando -con bastante mayor frecuencia- textos más breves que los que acostumbro a escribir aquí. Son, por otra parte, del mismo tipo de crítica idiomática (es decir, de opinión que unas veces será censura y otras observación más o menos sugestiva). Espero que les guste.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/916522835111364524-6522590415544824728?l=primaveraverbal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://primaveraverbal.blogspot.com/feeds/6522590415544824728/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=916522835111364524&amp;postID=6522590415544824728' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/916522835111364524/posts/default/6522590415544824728'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/916522835111364524/posts/default/6522590415544824728'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://primaveraverbal.blogspot.com/2009/10/el-verbo-reo.html' title='El verbo reo'/><author><name>Pablo Aparicio Durán</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16856565645957813066</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_PrujuF08SEM/Ss8iHGLKo1I/AAAAAAAAAAY/FBMpfMdP6x8/S220/Snapshot+of+me.png'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-916522835111364524.post-1696873977683064029</id><published>2009-08-25T11:59:00.000-07:00</published><updated>2009-08-26T10:49:52.650-07:00</updated><title type='text'>Bochorno literal</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El frío, me hacía notar un amigo el otro día, es cosa que no existe sino como sensación térmica. Lo que hay es más o menos calor. Decimos bien, pues, que ahora, a finales de agosto, hace calor y mucho: no hay quien duerma a gusto por la noche (salvo los que ponen el aire acondicionado a temperatura de iglú), y, si uno no hace algo por remediarlo, como pegarse un chapuzón en la piscina o en la playa, pasa el día enervado, sin fuerzas.&lt;br /&gt;Afortunadamente, el hombre del tiempo, en su previsión por comunidades, ha anunciado una serie de tormentas que, entrando ya por los Pirineos, vienen a librarnos de este bochorno a los habitantes de Cataluña (sorprende que a semejante bendición haya quien todavía la llame &lt;span style="font-style: italic;"&gt;riesgo &lt;/span&gt;&lt;span&gt;de tormentas&lt;/span&gt; o &lt;span&gt;de lluvias&lt;/span&gt;). Los gerundenses son los primeros en notarlo: allí, en Gerona –dice el meteorólogo– “ya están bajando &lt;span style="font-style: italic;"&gt;literalmente&lt;/span&gt; las temperaturas”. ¡Menos mal! Pero, ¿por qué literalmente? Debe de ser que aquí donde estoy, en la Costa Dorada, también van bajando, pero todavía en sentido figurado, que no es tal, sin embargo, si digo que sudo con solo mover un dedo.&lt;br /&gt;Esto de que a los periodistas les haya dado por utilizar el adverbio &lt;span style="font-style: italic;"&gt;literalmente&lt;/span&gt; para significar algo así como &lt;span style="font-style: italic;"&gt;de verdad&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;muy&lt;/span&gt; o &lt;span style="font-style: italic;"&gt;mucho&lt;/span&gt;, obedece a una voluntad de distinguir o adornar  su expresión con un toque chic a lo CNN (cuanto más habiendo un canal homónimo en la televisión de España en el que hablar así es un &lt;span style="font-style: italic;"&gt;plus&lt;/span&gt;) o la BBC; y es que, en inglés, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;literally&lt;/span&gt; sí se usa ponderativa o hiperbólicamente de forma normal (informa el &lt;a href="http://www.merriam-webster.com/dictionary/literally"&gt;Merriam-Webster Online&lt;/a&gt;), cosa que, a pesar de la insistencia de los medios, aún no sucede en español, aunque a aquellos que desvarían con el idioma se les adivine lo que quieren decir.&lt;br /&gt;Así, no hace mucho, oí que el entrenador de un famoso club de fútbol con demasiados millonarios en nómina tenía un “quebradero de cabeza &lt;span style="font-style: italic;"&gt;literal&lt;/span&gt;”, vamos, una cosa bárbara. Ya no me extrañó tanto oír aquello, pues, la pasada primavera, en la que hubo incontables inundaciones, ya me había sorprendido un simpático reportero desplazado al lugar de la desgracia; micrófono en mano, dijo que se había quedado “&lt;span style="font-style: italic;"&gt;literalmente&lt;/span&gt; pegado” al lodazal que cubría el suelo de la vivienda en la que se encontraba, una de las muchas afectadas por las riadas. Con ello –era evidente– no estaba aclarando que la adherencia de sus katiuskas al suelo viscoso de la casa no era un decir, sino que hablaba como un periodista: mediante esos destellos verbales ajenos a la lengua común y comprendida por todos, demostrando ese conocimiento superficial del idioma que caracteriza a los de su profesión.&lt;br /&gt;Poco importa ya a casi nadie que la televisión e internet marquen la pauta del nuevo español estándar, forjado a base de palabras y giros pretendidamente más profesionales que los usados. Uno a veces se cansa de quejarse en balde, no hay nada que hacer. Aquí, las gotas, aunque pocas, han empezado a caer y el aire a refrescar, dándonos, al menos a mí, un auténtico respiro, ¿o debería decir &lt;span style="font-style: italic;"&gt;literal&lt;/span&gt;?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/916522835111364524-1696873977683064029?l=primaveraverbal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://primaveraverbal.blogspot.com/feeds/1696873977683064029/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=916522835111364524&amp;postID=1696873977683064029' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/916522835111364524/posts/default/1696873977683064029'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/916522835111364524/posts/default/1696873977683064029'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://primaveraverbal.blogspot.com/2009/08/bochorno-literal.html' title='Bochorno literal'/><author><name>Pablo Aparicio Durán</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16856565645957813066</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_PrujuF08SEM/Ss8iHGLKo1I/AAAAAAAAAAY/FBMpfMdP6x8/S220/Snapshot+of+me.png'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-916522835111364524.post-5707022094868553592</id><published>2009-06-26T08:29:00.000-07:00</published><updated>2009-07-17T11:24:47.069-07:00</updated><title type='text'>Abstracciones futbolísticas</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Los comentaristas deportivos son muy dados a la abstracción, y, el fútbol en especial, da para mucha. Veamos sólo una pequeña parte.&lt;br /&gt;Sutil conceptuación es, por ejemplo, llamar a determinadas acciones (ya sean pases o desmarques) jugadas &lt;span style="font-style: italic;"&gt;entre líneas&lt;/span&gt;, a saber: que suceden entre las líneas defensiva, media y delantera. Es más, los jugadores mismos poseen en el campo la condición de líneas, si se tiene en cuenta que, al caer o ser derribados por un contrario que les hace una falta, se dice de ellos que han &lt;span style="font-style: italic;"&gt;perdido la&lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;"&gt;verticalidad&lt;/span&gt;; la misma −se supone− que recuperarán al levantarse.&lt;br /&gt;Sucede no pocas veces que el balón rueda solo por un fallo en el pase o el regate, ocasión que aprovechan los que pueden apropiárselo: está entonces el balón &lt;span style="font-style: italic;"&gt;dividido&lt;/span&gt;. Hay la posibilidad, también, de que pasen los minutos y ninguna jugada de uno de los equipos (o de los dos) termine en gol (aunque los intentos lleven mucha o poca &lt;span style="font-style: italic;"&gt;intención&lt;/span&gt;, o lo que algunos llamamos todavía veneno); cuando esto suceda, el problema estará, según los cronistas de la escuela valdaniana, no en la falta de suerte o acierto, sino en la falta de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;definición&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;Eso, por lo visto, es de lo que carecieron nuestras selecciones &lt;span style="font-style: italic;"&gt;absoluta&lt;/span&gt; (como llaman algunos a la de los mayores) y subveintiuno (o &lt;span style="font-style: italic;"&gt;relativa&lt;/span&gt;), que también se nos ha quedado con las ganas de un nuevo éxito; como dijo Vicente del Bosque −con deje periodístico−: "no hemos tenido suerte &lt;span style="font-style: italic;"&gt;de cara &lt;/span&gt;al gol", lo que nos debería recordar que algunos vivimos aún de espaldas a una realidad que tantos y tantos entendidos del balompié se ocupan de enunciar cuantas veces haga falta: el fútbol es así.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/916522835111364524-5707022094868553592?l=primaveraverbal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://primaveraverbal.blogspot.com/feeds/5707022094868553592/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=916522835111364524&amp;postID=5707022094868553592' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/916522835111364524/posts/default/5707022094868553592'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/916522835111364524/posts/default/5707022094868553592'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://primaveraverbal.blogspot.com/2009/06/abstracciones-futbolisticas.html' title='Abstracciones futbolísticas'/><author><name>Pablo Aparicio Durán</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16856565645957813066</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_PrujuF08SEM/Ss8iHGLKo1I/AAAAAAAAAAY/FBMpfMdP6x8/S220/Snapshot+of+me.png'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-916522835111364524.post-6091143868715105261</id><published>2009-04-19T14:28:00.000-07:00</published><updated>2011-05-09T11:53:12.503-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='China Popular'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Andrés Iniesta'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pepsistiremos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Josep &quot;Pep&quot; Guardiola i Sala'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Barsa'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='norma lingüística'/><title type='text'>Pepsistiremos</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En el último partido –hasta la fecha– de este incansable Barsa, se pudieron leer, como suele ser costumbre, pancartas de esas en las que los aficionados se expresan con mensajes que van desde el simple chiste al verdadero rapapolvo; algunos, hay que reconocerlo, son admirablemente ingeniosos. Muy a menudo hacen referencia a entrenadores o presidentes enquistados, o a determinados jugadores que cumplen, y aun sudan la camiseta (o su ausencia), más cuando libran que cuando juegan (al fútbol, se entiende). También se rotulan –sobre sábanas enteras y aun superficies más grandes–, cómo no, expresiones de ánimo, cuando la cosa va mal y hay esperanza (o misericordia) entre el público; pero también de alborozo, y más cuando ya se vislumbra, como es el caso para el Barcelona, la máxima gloria. Sin embargo, el referente de tales mensajes sólo se entiende si se está al corriente de lo que sucede en el mundillo –o galaxia, como lo ven algunos hiperbólicos– de los deportes.&lt;br /&gt;Así, los dibujos de las pancartas, cuando los hay, hacen alusión a hechos o aspectos circunstanciales del momento en relación con el equipo, del mismo modo que los textos, cuyas palabras pueden también ser fruto de la inventiva de un aficionado (de buena o mala índole) que juega con lo que la gente sabe –verbigracia, sobre un jugador, un entrenador o un secretario técnico– y la norma lingüística, esa a la que uno está normalmente sujeto para la comunicación cotidiana, pero que, en un momento dado y para algo muy concreto, se permite quebrantar. Pueden, cómo no, crearse palabras nuevas, como ese &lt;span style="font-style: italic;"&gt;pepsistiremos&lt;/span&gt;&lt;span&gt; del título&lt;/span&gt;; pero, sólo tiene sentido hacerlo si sabemos que su significado será perfectamente reconocible en unas determinadas circunstancias, como fueron, en este caso, las del último partido del Barsa; y no sólo las circunstancias: no debe olvidarse que es precisamente la norma la que, al ser quebrantada, da sentido –por poco que sea– al resultado de la creación misma, a la transgresión. Son las reglas del juego, veamos por qué.&lt;br /&gt;Sabido es que en la lengua española no existe el verbo &lt;span style="font-style: italic;"&gt;pepsistir&lt;/span&gt;, pero sí el de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;resistir&lt;/span&gt;, gracias al cual es posible la asociación de ideas que transmite dicho neologismo; esto es, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;resistir con Pep&lt;/span&gt; o &lt;span style="font-style: italic;"&gt;mediante Pep&lt;/span&gt;. Pero, claro es, sólo en el contexto de un estadio de fútbol, donde juega el Barsa con Pep Guardiola de entrenador, puede entenderse ese verbo sin necesidad de explicación alguna que, en cambio, sí necesitará el lector de estas líneas si no recuerda o no ha tenido noticia de la anécdota. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Pepsistiremos&lt;/span&gt; nada tiene que ver (¿o sí?) con la famosa bebida yanqui, y sí mucho con la cantidad de kilómetros que todavía, a estas alturas, les quedan por correr, a Iniesta y compañía, por céspedes de España y de Europa (amén de los que, además, corren con la selección) si han de ganar todos los títulos a los que hoy optan. En que ello suceda, esto es, en dosificar sus fuerzas sin perder la buena marcha que llevan, desempeñará un papel importantísimo Josep “Pep” Guardiola i Sala, a quien la afición ya quería bien antes de que el equipo se pusiera a ganar partidos, tan lucidamente, a sus órdenes. Es por ello que, para mantenerse así, este tiene que resistir lo que venga, que, como decimos, no es poco. De ahí el singular verbo, conjugado –la ocasión lo requiere– en la primera persona del plural que son equipo (con el entrenador a la cabeza) y afición juntos: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;¡pepsistiremos!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Pero he ahí que a uno de nuestros periodistas del telediario no se le ocurre otra cosa que hacer el chascarrillo facilón (en el acostumbrado tono condescendiente, tan habitual en ellos y ellas, pero sobre todo en los que cuentan las noticias de los deportes), advirtiendo de que &lt;span style="font-style: italic;"&gt;pepsistir&lt;/span&gt; “no está autorizado por la Real Academia”, comentario este que le debió de parecer al periodista aún más ingenioso que la ocurrencia verbal misma de la pancarta, y que, en efecto, está muy bien para la gracia que a menudo se permite el periodista avezado, o con ganas de medrar en los medios, pero no por ello deja de hacer cundir una idea demasiado extendida: la de que la Real Academia Española está para reprimir la creatividad de los hablantes, esto es, entre otras cosas, prohibirles inventar palabras. Con lo cual se inventan, quienes la sugieren, un tipo de opresión lingüística que no existe en todo el ámbito hispanohablante, y me atrevería a decir que ni en la China Popular. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/916522835111364524-6091143868715105261?l=primaveraverbal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://primaveraverbal.blogspot.com/feeds/6091143868715105261/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=916522835111364524&amp;postID=6091143868715105261' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/916522835111364524/posts/default/6091143868715105261'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/916522835111364524/posts/default/6091143868715105261'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://primaveraverbal.blogspot.com/2009/04/pepsisitiremos.html' title='Pepsistiremos'/><author><name>Pablo Aparicio Durán</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16856565645957813066</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_PrujuF08SEM/Ss8iHGLKo1I/AAAAAAAAAAY/FBMpfMdP6x8/S220/Snapshot+of+me.png'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-916522835111364524.post-2357284207633875020</id><published>2009-03-01T11:47:00.000-08:00</published><updated>2009-11-12T05:53:37.554-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Politics and the English Language'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='George Orwell'/><title type='text'>Lenguaje instantáneo</title><content type='html'>&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;En un ensayo de 1946 titulado &lt;a href="http://orwell.ru/library/essays/politics/english/e_polit"&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Politics and the English Language&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, George Orwell aboga por la eliminación de lo superfluo en la lengua inglesa. Se trata de un alegato en contra de la poca precisión (y aun de la enemistad con la verdad) del discurso de tantos, ya sea por comodidad, presunción, o conveniencia política, entendida esta última no tanto como lo que hoy llamamos &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;políticamente correcto&lt;/span&gt;, sino como intento de justificar el mal llamándolo de otra forma. Los gobiernos tienen muy claro lo que hacen; es el ciudadano avisado el que anda, cuando menos, con la mosca detrás de la oreja al oír las torticeras razones que se le dan, expresadas en ese tipo de jerga de mandamases que es la retórica oficial, siempre abstrusa y a menudo infame (&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;guerra preventiva&lt;/span&gt; en vez de &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;invasión&lt;/span&gt;, o &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;efectos colaterales&lt;/span&gt; en vez de &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;matanza de inocentes&lt;/span&gt;, &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;destrucción&lt;/span&gt;, etc.). Claro que no sólo los que están en el poder utilizan el lenguaje según les conviene: los políticos en general, e ideólogos de toda índole, lo manipulan según sus intereses. Nada nuevo y, sin embargo, esto sucede cada día más. Y así seguirán las cosas –como desde 1946 hasta la fecha– si, los que son conscientes de ello, no se molestan en hacer el esfuerzo de expurgar su propia lengua de cuanta ociosidad y torpeza expresivas la convierten en vehículo de ideas insustanciales que, a su vez, inducen a mayor inercia en la expresión, y viceversa; circunstancia ésta que demagogos y propagandistas aprovechan. Empecemos, pues –nos dice Orwell–, por atajar la corrupción verbal.&lt;br /&gt;Un tipo de lenguaje que nuestro autor critica en &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;La política y la lengua inglesa&lt;/span&gt;, el cual se da mucho en los medios de comunicación, es la raíz del problema. Yo lo llamo "lenguaje instantáneo". Lo oímos y leemos constantemente; se trata de todo un repertorio de lindezas tales como &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;el talón de Aquiles&lt;/span&gt;, &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;la caja de Pandora &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:0;"&gt;(&lt;/span&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;o de los truenos&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:0;"&gt;)&lt;/span&gt;, &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;otra vuelta de tuerca&lt;/span&gt;, &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;el patio de monipodio&lt;/span&gt;, etc. Éstas, tienen la ventaja de acudir a la mente en lugar de otras palabras que, aun siendo más simples, familiares y precisas, exigen que pensemos detenidamente en lo que queremos decir antes de decirlo. La sencillez de las palabras (que suele coincidir con sus pocas sílabas, también en español) es, precisamente, lo que apenas tolera la ambigüedad que, en todo caso, dará el contexto, si es la ambigüedad lo que se busca; porque, las palabras sencillas, conocidas por la mayoría, no se prestan al sinsentido, y, mucho menos, a la tontería, que rápidamente se nos revelará como tal si las utilizamos, claro es, en la medida de lo posible. Además, las frases hechas, los tópicos en general, “anestesian una porción del cerebro”; habría que añadir, empero, que a veces el ingenio de algunos es capaz de vivificarlas, jugando con ellas, dándoles la vuelta o tomándolas en sentido literal, como hace Quevedo o, sin ir más lejos, sabe hacer un buen amigo mío. Pero, por lo general, malogran el verdadero mensaje que se quiere transmitir, enturbiándolo.&lt;br /&gt;Hay muchísimas expresiones de esas que podríamos llamar facilonas, frases hechas "prefabricadas", del tipo &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;abrir la caja de Pandora, destapar el frasco de las esencias&lt;/span&gt;, &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;correr una cortina de humo&lt;/span&gt;, &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;buenas sensaciones&lt;/span&gt;, etc., que, de tan automatizadas como se tienen, acuden a la mente para evitar el trabajo (si no se está entrenado) de buscar las palabras precisas para expresar pensamientos u opiniones. Esto por un lado. Por otro, está la complicación de las ideas mediante la hinchazón de la prosa (ya sea por un exceso de tecnicismos o neologismos, ya por ampulosidades y rimbombancias retóricas), síntoma de que se está intentando aparentar solidez, o una altura intelectual o moral que no se tiene. Este tipo de afectación en la expresión es capaz de hacer tan confuso lo que uno quiere decir, que se le oculte incluso a quien lo dice. Hasta cierto punto, esto es algo normal, y aun comprensible, pero no un hecho ineluctable. No debemos excusar la propia ignorancia (y menos la pedantería) con la variedad y el cambio de las lenguas a lo largo de la historia. Tampoco hay que confundir el vulgarismo con la vulgaridad. &lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;Es curioso cómo, muchas veces, se utilizan locuciones como &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;a nivel de&lt;/span&gt; o &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;en base a&lt;/span&gt; pretendiendo estar a la altura de, digamos, una entrevista para la televisión, y, a la vez, se demuestra ignorancia en otros niveles gramaticales. Es claro que todos nos entendemos, pero no sólo se trata de eso, sino de que uno se exprese bien, claramente y con propiedad. No por finura, purismo o casticismo, sino porque entender y ser entendidos nos hace más libres, menos dependientes de las apariencias, menos manipulables. Y si no, compruébese como ese &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;nos entendemos&lt;/span&gt; (y la mayoría de argumentos que se dan, si es que se da alguno), suele ir acompañado de una expresión comodín muy repetida, las más de las veces, para paliar –a modo de saborizante instantáneo– la vaguedad –o insipidez– de las ideas; esto es, nos entendemos… &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;de alguna manera&lt;/span&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/916522835111364524-2357284207633875020?l=primaveraverbal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://primaveraverbal.blogspot.com/feeds/2357284207633875020/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=916522835111364524&amp;postID=2357284207633875020' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/916522835111364524/posts/default/2357284207633875020'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/916522835111364524/posts/default/2357284207633875020'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://primaveraverbal.blogspot.com/2009/03/lenguaje-instantaneo.html' title='Lenguaje instantáneo'/><author><name>Pablo Aparicio Durán</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16856565645957813066</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_PrujuF08SEM/Ss8iHGLKo1I/AAAAAAAAAAY/FBMpfMdP6x8/S220/Snapshot+of+me.png'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-916522835111364524.post-1271748591534972962</id><published>2009-02-02T11:00:00.000-08:00</published><updated>2009-03-01T11:07:59.470-08:00</updated><title type='text'>Pedro y el lobo épico-histórico</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;No es difícil adivinar el calificativo que más utilizarán los medios de comunicación al día siguiente de una competición deportiva importante, si ha estado la cosa reñida y los participantes se han dejado el unto: aquella, y por ende, la victoria, habrán sido &lt;span style="font-style: italic;"&gt;épicas&lt;/span&gt;. Y no es que sea para menos; en ocasiones, los atletas profesionales, entregados por completo a la consecución del éxito, hacen pensar, en efecto, en las hazañas de los héroes históricos o legendarios, sobre todo ahora que la leyenda y la historia -con reservas ésta para muchos- han resurgido como materia del cine y la literatura que más se vende.&lt;br /&gt;A juzgar por la profusión de dicho adjetivo en la prensa deportiva, cada vez hay más victorias &lt;span style="font-style: italic;"&gt;épicas&lt;/span&gt;, o &lt;span style="font-style: italic;"&gt;de leyenda&lt;/span&gt;, así como &lt;span style="font-style: italic;"&gt;históricos&lt;/span&gt; son tantos otros hechos o sucesos noticiosos que nos cuentan a diario. Y, claro es, quienes tienen por oficio usar y abusar de estos adjetivos, se ven obligados a matizarlos cuando a la ocasión la pintan calva. ¿Quién negaría que es histórico el hecho de que los estadounidenses tengan ya su primer presidente negro? Lo es, pero sería quedarse muy corto no aclarar que no lo es en la misma medida que la última cifra de parados. Según dijo uno de los muchos comentaristas de aquella noche, la toma de posesión de Obama fue un "acontecimiento histórico &lt;span style="font-style: italic;"&gt;de primer orden&lt;/span&gt;". Vamos, tan de primer orden como el lobo que se come a las ovejas de Pedro en el cuento.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/916522835111364524-1271748591534972962?l=primaveraverbal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://primaveraverbal.blogspot.com/feeds/1271748591534972962/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=916522835111364524&amp;postID=1271748591534972962' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/916522835111364524/posts/default/1271748591534972962'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/916522835111364524/posts/default/1271748591534972962'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://primaveraverbal.blogspot.com/2009/02/pedro-y-lo-epico-historico_02.html' title='Pedro y el lobo épico-histórico'/><author><name>Pablo Aparicio Durán</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16856565645957813066</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_PrujuF08SEM/Ss8iHGLKo1I/AAAAAAAAAAY/FBMpfMdP6x8/S220/Snapshot+of+me.png'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-916522835111364524.post-476634223426347068</id><published>2009-01-07T02:59:00.000-08:00</published><updated>2009-02-24T02:00:04.782-08:00</updated><title type='text'>Precisiones</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Tras la ingesta diaria de televisión, ya sean noticias o cualquier otro pasatiempo audiovisual lo que se engulle, nuestra capacidad discursiva, flexibilísima, acusa sin embargo la falta de interés, de rigor, y aun de calidad lingüística que por lo general tiene lo que los innúmeros canales ofrecen. De esas tres carencias, sobre todo la última se debe a la poca importancia que en los medios de comunicación se le da a las cuestiones de lenguaje, si no es para determinar la conveniencia de lo que se dice. La única corrección que se les exige es la política, y de ésa viven muchos, saltándosela.&lt;br /&gt;La propiedad de las palabras utilizadas importa mucho menos, la jerga periodística tiene las suyas; toda nueva ocurrencia va de boca en boca y en seguida se pone de moda. Un afán de mimetismo atroz impide a los &lt;em&gt;comunicadores&lt;/em&gt; hablar o escribir pensando en lo que dicen, de tal forma que su expresión se vuelve farragosa, al introducir en ella una serie de clisés, entre circunloquios, eufemismos y extranjerismos, que se consideran más &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;periodísticos&lt;/span&gt; frente a la lengua común, aunque sea ésta mucho más sencilla, clara y precisa. Pero, a lo que parece, es como si su locuela justificara el paso de muchos por la facultad de periodismo, o mejor, el no haberla ni pisado.&lt;br /&gt;La prueba de que ese tipo de lenguaje es una marca distintiva que nada tiene que ver con la claridad y la objetividad que predican sus usuarios, es que unas veces precisan demasiado, y otras, prescinden de los matices que sí son necesarios y que las palabras mismas acarrean. Así, los mismos que hilan tan fino diciendo que "las elecciones vascas &lt;em&gt;coincidirán en el tiempo&lt;/em&gt; con las gallegas", no dudan en llamar &lt;em&gt;efectivos&lt;/em&gt; a los militares, bomberos, jugadores de un equipo de fútbol, etc., cuando a lo que se refieren es al número de ellos que van al curro, diferenciándolos de los que libran o están de baja (acepción que, por cierto, ya entró hace tiempo en el Diccionario por la insistencia de los &lt;em&gt;periodistos&lt;/em&gt;).&lt;br /&gt;Es verdad que el periodismo es un oficio en el que urgen las palabras; por ello, precisamente, debería exigirse el dominio del idioma a quienes lo ejercen. Las precisiones que se hacen, pues, deberían ser para evitar el merodeo de la mente, cosa que, al menos en mi caso, no consiguen: al oír aquello, no puedo evitar ponerme a especular sobre el &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;ser&lt;/span&gt; y el &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;tiempo&lt;/span&gt; en las elecciones autonómicas de marras.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El discurso de los medios, claro es, no está interesado, como el literario, en la perdurabilidad. Lo está -como se nos dice en un &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=il3FmtT1Pdc"&gt;video&lt;/a&gt; reciente en el que la agencia EFE hace balance de sus 70 años de existencia-, más bien, en "un presente con nuevos retos que alcanzar, un presente donde imaginar la información del mañana". Y esto no lo puede barruntar cualquiera, dado que sólo es capaz de hacerlo "el periodista total", que aun así sabe mantener "la esencia del periodismo: algo que contar, algo que interesa a los demás; con una mirada concreta: la de cualquier iberoamericano en cualquier lugar del mundo." ¿Cabe mayor precisión que ésa?&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/916522835111364524-476634223426347068?l=primaveraverbal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://primaveraverbal.blogspot.com/feeds/476634223426347068/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=916522835111364524&amp;postID=476634223426347068' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/916522835111364524/posts/default/476634223426347068'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/916522835111364524/posts/default/476634223426347068'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://primaveraverbal.blogspot.com/2009/01/precisiones.html' title='Precisiones'/><author><name>Pablo Aparicio Durán</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16856565645957813066</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_PrujuF08SEM/Ss8iHGLKo1I/AAAAAAAAAAY/FBMpfMdP6x8/S220/Snapshot+of+me.png'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-916522835111364524.post-559364823366918750</id><published>2008-11-08T04:03:00.000-08:00</published><updated>2011-02-13T11:31:40.035-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='lengua de Cervantes'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='trujamán'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sociedad de la información'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='registro mediático'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Raúl del Pozo'/><title type='text'>Inercia</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;em&gt;Los placeres y los días &lt;/em&gt;ya no volverán, pero &lt;em&gt;El ruido de la calle&lt;/em&gt;, la columna diaria que escribe Raúl del Pozo en El Mundo, fielmente imitativa de la de Umbral -¡y en buena hora!- pero con una personalidad propia -que ya es decir-, es de lectura recomendadísima. Es este ducho articulista, como su maestro, amigo del buen decir y la sana crítica. Así, y como es de esperar en quien se expresa tan bien, a Raúl del Pozo no le pasan desapercibidos algunos de los aspectos que caracterizan al español de los medios, esa jerigonza "periodística y ministerial" (al decir de Francisco Umbral): en su artículo &lt;em&gt;&lt;a href="http://reggio.wordpress.com/2008/11/24/ruleta-rusa-de-raul-del-pozo-en-el-mundo/"&gt;Ruleta rusa&lt;/a&gt;&lt;/em&gt;, por ejemplo, hace notar que los periodistas usan mucho la elipsis, que es lo mismo que decir que abusan de ella. Hoy leo, en el titulado &lt;a href="http://reggio.wordpress.com/2008/12/09/alas-de-papel-de-raul-del-pozo-en-el-mundo/"&gt;&lt;em&gt;Alas de Papel&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;, que, esta herramienta (y juguete) de la humanidad en que se ha convertido Internet y su &lt;em&gt;ciberespacio&lt;/em&gt;, al igual que lo fue en su día la imprenta, es "el nuevo lugar de la mente". Y habría que añadir -según algunos "expertos"-, para el que se necesita una mente nueva, pues, las habilidades más importantes -aseguran los mandarines de los &lt;em&gt;mass media&lt;/em&gt;- ya no son leer y escribir, sino -aunque no se sepa cómo sin aquéllas- saber escoger. Pero, la bien llamada &lt;em&gt;sociedad de la información -&lt;/em&gt;ya que se contenta con ésta-, no está por la labor, prefiere que se lo den hecho, y en forma de telegrama, o mejor, de SMS. "Hay una crisis de la retórica -dice Raúl del Pozo-, una transformación del lenguaje", y "en la alfabetización digital de nuestra democracia no se nota progreso ni ilustración". &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y es verdad, lo venimos repitiendo aquí: hay un tipo de inercia que afecta a la palabra en sí misma, es decir, a la capacidad discursiva de gran parte de la sociedad y que consiste, precisamente, en la sumisión -tanto pasiva como activa- del intelecto y su expresión a todo lo &lt;em&gt;mediático&lt;/em&gt;; esto es, el conformismo y el aplauso generalizado ante el rasero intelectual vigente en los productos audiovisuales.&lt;br /&gt;Grande tiene que ser la fuerza que rompa la inercia de una institución -de sobra ya consolidada en cuanto a recursos técnicos y métodos de manipulación- al servicio del poder, que la financia. Entre esos métodos y maneras de hacer asentadísimas está la manipulación del lenguaje. Lo que denominamos aquí &lt;em&gt;registro mediático, &lt;/em&gt;no es más ni menos que la preñez expresiva de tantos profesionales y &lt;em&gt;amateurs&lt;/em&gt; de la comunicación para las masas, los cuales sienten predilección por los lugares comunes y cierto tipo de expresiones y palabras postizas, características de su jerga; palabrería ésta en definitiva que, absorbida por el público lector y oyente todos los días, tiene a la lengua -en nuestro caso la española- en trance de convertirse en rémora para el cerebro de todos (lo es ya para el de aquellos cuya única rebelión ha sido dejárselo lavar). Algunos nos resistimos como podemos y nos aplicamos, junto con nuestro quehacer diario, a la conjura de los excesivos neologismos, los giros y lugares comunes difundidos por los medios de comunicación, sin más criterio que el de distanciarse del común e imponer el suyo, recurso éste que les sirve a tantas personas -cada vez más esclavas de aquellos a quienes les hacen el juego- para hablar (y aun escribir) en público.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Los que medran en el candelero como tantísimas personas de a pie, están ya sobremanera imbuidos de cultura audiovisual, la cual estiman alternativa a la supuestamente vieja y libresca (o &lt;em&gt;académica)&lt;/em&gt;, lo mismo que su uso de la lengua, informado por el tipo de locuela en que han convenido prensa, televisión y radio, amén de esa que terminará por engullir a las trés: Internet. Son legión quienes piensan que esa forma de expresarse "es lo propio" en la televisión,  la radio o la prensa. La sensación general es la de que hablar así (&lt;em&gt;a nivel de&lt;/em&gt;..., &lt;em&gt;decir que&lt;/em&gt;..., &lt;em&gt;el tema de&lt;/em&gt;..., ...&lt;em&gt;de género&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;a día de hoy&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;buenas sensaciones&lt;/em&gt;, etc.) viste mucho. Gentes de toda clase y condición sa han hecho a la idea, pues, llegado el momento, sus adeptos renuncian, automática y entusiasmadamente, a su discurso normal (más o menos apopiado) para cambiar a dicho registro y decir cualquier trivialidad. Porque hoy en día, los medios por antonomasia son más que nunca accesibles a cualquiera, basta con perder la dignidad o hablar su jerga, si no, se es poco menos que un &lt;em&gt;friqui&lt;/em&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Todo idiomicida (progresista, tecnócrata o demagogo) ve en el habla adulterada de la modernidad no solo un avance lingüístico indiscutible, sino un paso más en la llamada "&lt;em&gt;conquista de libertades&lt;/em&gt;", la cual no tiene límites: es preferible un mundo en el que se terminen, también, los prejuicios "de tipo cultural", y, en concreto, los que derivan de un idioma con su norma culta fijada. Y es que hay mucho de pretendido &lt;em&gt;paganismo&lt;/em&gt; lingüístico -y muy poca humildad para reconocer la propia ignorancia y aprender de los que saben-, en el sentido etimológico del término &lt;em&gt;pagano,&lt;/em&gt; esto es, "el que no milita"; pero, en el caso que nos ocupa, en vez de en la fe de Cristo, donde no se milita es en las filas de los supuestos guardianes del idioma, sumisos a los dictámenes de la Academia, cuyo única razón de ser -piensan los &lt;em&gt;paganos&lt;/em&gt;- es la de purificar el idioma, mediante la represión de sus hablantes: poniéndoles trabas (normas) y limitaciones (el Diccionario) a su libre albedrío, que es como los &lt;em&gt;paganos&lt;/em&gt; ven la gramática.&lt;br /&gt;Hay casos en que el desdén por lo normativo lo expresan algunos con suma propiedad (léase a este &lt;a href="http://cvc.cervantes.es/trujaman/anteriores/noviembre_05/11112005.htm"&gt;trujamán&lt;/a&gt; que, sin embargo, no acierta a traducir la línea -última del primer párrafo del célebre artículo titulado &lt;em&gt;Politics and the English language&lt;/em&gt;- en que Orwell dice que el lenguaje es "algo a lo que damos forma según nuestros propósitos" y que nuestro trujamán interpreta al revés). Y, al contrario, también, la falta de letras hace que los tiquismiquis mezclen churras con merinas (todos hemos oído alguna vez, verbigracia, a alguien criticar la doble negación en español). A su vez, aquellos que cultivan el lenguaje y maneras pedestres -los hay que se ganan la vida con ello en los medios, ¿dónde si no?- suelen con frecuencia hacer un esfuerzo por mejorar su dicción, curiosamente, cuando maldicen a los &lt;em&gt;puristas, &lt;/em&gt;cuando no echan mano del refranero o se producen con un retintín &lt;em&gt;castizo &lt;/em&gt;-en ocasiones logradísimo- que, en su meollo, deben de tener por contrario a toda preceptiva en &lt;em&gt;la lengua de Cervantes&lt;/em&gt;. En fin...&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/916522835111364524-559364823366918750?l=primaveraverbal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://primaveraverbal.blogspot.com/feeds/559364823366918750/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=916522835111364524&amp;postID=559364823366918750' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/916522835111364524/posts/default/559364823366918750'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/916522835111364524/posts/default/559364823366918750'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://primaveraverbal.blogspot.com/2008/11/inercia.html' title='Inercia'/><author><name>Pablo Aparicio Durán</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16856565645957813066</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_PrujuF08SEM/Ss8iHGLKo1I/AAAAAAAAAAY/FBMpfMdP6x8/S220/Snapshot+of+me.png'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-916522835111364524.post-8889846311251621471</id><published>2008-10-02T02:13:00.000-07:00</published><updated>2008-12-06T06:07:52.084-08:00</updated><title type='text'>Mercadillo para pedantes</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Según síntomas, el manejo de un gran -&lt;em&gt;importante&lt;/em&gt;, dicen los bien hablados- número de estadísticas afecta al caletre. Sólo así se explica que cierto periodista pueda llegar a ver -puesto que así la llama- &lt;em&gt;improbable &lt;/em&gt;una victoria de Fernando Alonso que ya se ha producido; siendo así que, por muy &lt;em&gt;asombrosa&lt;/em&gt; e &lt;em&gt;inesperada&lt;/em&gt; que sea, deja de serlo y se convierte en un hecho, celebrado o no -depende de la perspectiva-, del que casi todo el mundo tiene noticia.&lt;br /&gt;Sería, sin embargo, de poco avisados excusar tal desliz verbal por el embotamiento de la mente llena de porcentajes, pues, higas como ésta, se nos hacen, desde los medios de información, todos los días, a los que respetamos y cultivamos -en la medida, siempre mejorable, de nuestras posibilidades- la propiedad de la lengua española. No son únicamente errores lo que cometen los periodistas que sacrifican el sentido común a lo mostrenco. Es una tendencia, la suya, que tiene a grandes parcelas de la lengua, y por ende, de la mente de muchas personas, sobre las que influyen tanto idiomáticamente, en trance de convertirse en pura vaguedad, imprecisión y pintoresquismo huero. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cosas tan elementales como la probabilidad o la improbabilidad de un hecho son lo que los periodistas están trastocando, para ser &lt;em&gt;diferentes&lt;/em&gt; -eso es ahora lo &lt;em&gt;periodístico&lt;/em&gt;- del común de los hablantes (incluyo aquí también a los educados y más o menos cultos en letras, como los cultísimos académicos de la lengua, tan injustamente despreciados por ser tales, pues ellos también hablan español normal y corriente, aunque, además, dominen un lenguaje especializado para comunicar su saber, hecho de conceptos que necesitan de un lenguaje más preciso que los vehicule, que, naturalmente, ha de rebasar el repertorio de giros y voces del pueblo -cada vez menos llano en el hablar que informan la televisión, la radio y la prensa, sobre todo la deportiva-, pero que en ningún caso se trata de una jerga académica) cuando hablan o escriben.&lt;br /&gt;Los periodistas de hoy, herederos de los que empezaron a hablar rarito, hace ya bastantes años (unos cincuenta o más), son gente aún menos concienciada de los beneficios personales y del procomún que derivan de conocer bien la lengua española, y, claro es, la cosa ha ido a peor. Exhiben sus perlas idiomáticas de bisutería sintética, las mismas y a diario, lo que tiene pero que muy poca gracia hecho a todas horas. Veamos algunas con las que nos quieren deslumbrar: parece habérseles pegado un especial gusto por decir &lt;span style="font-style: italic;"&gt;eso sí &lt;/span&gt;a troche y moche, aunque lo que digan precise, más bien, del valor adversativo de un &lt;span style="font-style: italic;"&gt;pero&lt;/span&gt;, o del contrastivo de &lt;em&gt;en cambio&lt;/em&gt;; o el recurso a esos adjetivos, tan sobados innecesariamente: hoy todo es &lt;span style="font-style: italic;"&gt;masivo &lt;/span&gt;e &lt;span style="font-style: italic;"&gt;histórico&lt;/span&gt;; el adverbio &lt;span style="font-style: italic;"&gt;literalmente&lt;/span&gt; para significar &lt;span style="font-style: italic;"&gt;mucho&lt;/span&gt; o &lt;span style="font-style: italic;"&gt;muy&lt;/span&gt;, y no &lt;conforme&gt;"conforme a la letra o sentido literal" -cuando lo utilizan, curiosamente, no suele haber ambigüedad- ni que deba &lt;/conforme&gt;&lt;conforme&gt;&lt;interpretarse&gt;"interpretarse en la plenitud de su sentido la palabra a la que acompaña" dicho adverbio. "El bosque arde &lt;el style="font-style: italic;"&gt;&lt;em&gt;literalmente&lt;/em&gt;", &lt;/el&gt;&lt;el&gt;nos dice la reportera de televisión, con las llamas enormes viéndose a lo lejos&lt;/el&gt;&lt;el style="font-style: italic;"&gt;.&lt;br /&gt;&lt;/el&gt;&lt;el&gt;Es endémico en el periodismo español, que hace de él uso exclusivo, el condicional en -&lt;span style="font-style: italic;"&gt;ía&lt;/span&gt; para expresar una hipótesis o un rumor -&lt;em&gt;especulaciones&lt;/em&gt;, dicen ellos-, forzándolo tanto como al adjetivo &lt;em&gt;supuesto;&lt;/em&gt; así, dicen, por ejemplo, que el mafioso -o &lt;em&gt;supuesto&lt;/em&gt; mafioso- de turno &lt;span style="font-style: italic;"&gt;podría&lt;/span&gt; haber escapado a Suramérica. ¿Cómo que podría? ¿Si le hubiesen dejado? ¿Si no lo hubiesen prendido antes? ¿Si qué? Pero no hay respuesta, ¡es que hablan así! O eso otro, de indios del &lt;em&gt;Far West&lt;/em&gt;, al final de los telediarios: &lt;em&gt;decir que&lt;/em&gt;..., &lt;em&gt;destacar, &lt;/em&gt;verbigracia, las nubes del centro de España, tras ese infinitivo pelado, como si nos leyesen "sus apuntes en bruto"&lt;/el&gt;&lt;/interpretarse&gt;&lt;/conforme&gt; &lt;style&gt;initions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal  {mso-style-parent:"";  margin:0cm;  margin-bottom:.0001pt;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:12.0pt;  font-family:"Times New Roman";  mso-fareast-font-family:"Times New Roman";  mso-fareast-language:ES;} @page Section1  {size:612.0pt 792.0pt;  margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm;  mso-header-margin:36.0pt;  mso-footer-margin:36.0pt;  mso-paper-source:0;} div.Section1  {page:Section1;} &lt;/style&gt;&lt;conforme&gt;&lt;interpretarse&gt;&lt;el&gt;&lt;sus&gt;, nos dice certeramente Fernando Lázaro Carreter en su &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El dardo en la palabra&lt;/span&gt;. &lt;/sus&gt;&lt;/el&gt;&lt;/interpretarse&gt;&lt;/conforme&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hoy he oído cómo un afamado piloto de motocicletas despachaba a un reportero que lo importunaba sin darle tregua, con pretensiones de llevarse un buen titular rosa. Le preguntaba, cómo no, sobre su vida amorosa, a lo que el motociclista contestó: "Sí bueno, &lt;em&gt;decir&lt;/em&gt; &lt;em&gt;que&lt;/em&gt; ahora mismo estoy soltero." Y es que, dar muestras de estar tan familiarizado con la jerga y el estilo &lt;em&gt;periodístico-administrativos &lt;/em&gt;de la &lt;em&gt;inteligentzia &lt;/em&gt;mediática, le otorga a uno cierto prestigio ante el paisanaje; para que no se diga que sólo tiene cuentaquilómetros en la sesera. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Aparte sus émulos, creen los periodistas que deben hablar así para medrar en su profesión, sin importarles en absoluto la ignorancia que demuestran, a sabiendas de que el pueblo tolera su locuela y la tiene por algo normal, algo que deben hacer el esfuerzo de entender -e incluso imitar- si no quieren ser tenidos por palurdos: los periodistas hablan así precisamente porque lo son y &lt;em&gt;tienen mundo&lt;/em&gt; (cosa que se da por hecho y que no tiene por qué conllevar demasiada cultura; en todo caso, se les supone con una cultura de otro tipo: la del cotarro, el &lt;em&gt;establishment, &lt;/em&gt;y lo políticamente correcto, mucho más útil en nuestro tiempo, que se cree superior a todos), y hasta se les reconoce cierto mérito, ya que han tenido que aprender a ser ecuánimes en su labor informativa, a diferencia del resto de los mortales, que trinamos cada dos por tres. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Se ha librado a la sociedad del esfuerzo de pensar -y aun del de opinar-, siquiera de forma general, sobre la política, la economía, las ciencia y las artes de su país. De estas últimas, el arte actual, merece mención aparte. Es ese que ha de tener una &lt;span style="font-style: italic;"&gt;causa&lt;/span&gt; fuera de sí que lo justifique, amén de diletantes -y mecenas-, jóvenes o no, pero que sean espontáneos y que no lo &lt;span style="font-style: italic;"&gt;prejuzguen&lt;/span&gt; -sobre todo los mecenas-. Todos estamos llamados a convertirnos en gustadores de eso que se llama &lt;em&gt;otra mirada&lt;/em&gt; del artista, la cual ha de poseer, a su vez -y a su manera-, claro está, quien mira&lt;em&gt;&lt;/em&gt;. No vale mirar para otro lado, porque, por muy variopinto que sea -como su público fundamental-, y pretendidamente hecho a sí mismo al margen de las tradiciones que dictan el buen gusto, representado y coordinado por las&lt;span style="font-style: italic;"&gt; academias&lt;/span&gt;, el arte actual -el que se va perfilando como vigente, por haberse buscado una utilidad irreprochable- es eminentemente humanitario, hasta el punto de hacerse sumamente abstracto o simple, conceptual y estéticamente, ya que, cualquiera que sea la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;causa&lt;/span&gt; por la que se&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;lucha artísticamente&lt;em&gt;&lt;/em&gt;, ella será también  la que motive la exctracción de sentido en el espectador.&lt;br /&gt;Es tanto el esfuerzo mental -de ningún modo el tiempo- que nos ahorran estos medios de comunicación &lt;span style="font-style: italic;"&gt;globales&lt;/span&gt; que, sin ellos, no sabríamos poner las cosas en su debido sitio y hace tiempo que se nos habrían dado la vuelta como un calcetín. Es la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;información&lt;/span&gt; la materia prima con la que trabajan &lt;em&gt;desde&lt;/em&gt; -ellos no dicen &lt;em&gt;con&lt;/em&gt; o &lt;em&gt;mediante&lt;/em&gt;, pues el suelo que pisan es la misma virtud que predican- la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;profesionalidad&lt;/span&gt;; ya pocos se atreven a llamarle &lt;span style="font-style: italic;"&gt;objetividad&lt;/span&gt;, no por imperativo moral, sino porque esa palabra ya no lleva a ningún sitio y, en cambio, puede suscitar dudas a más de uno que mejor estaba calladito.&lt;br /&gt;Pero es el caso que, como tengo dicho, desde hace algún tiempo a esta parte, el lenguaje periodístico (y a la par el administrativo) español viene cargándose de giros y palabras espurios que a uno le parecen destinados a que entiendan antes los de fuera que los de aquí, y que no hacen sino exasperar al personal a base de&lt;span style="font-style: italic;"&gt; &lt;/span&gt;neologismos &lt;em&gt;&lt;/em&gt;y circunloquios (aun siendo aquél buen entendedor, y, precisamente, por serlo), pero que resulta ser un sucedáneo de la buena dicción para la que hace falta una buena escolarización y muchas lecturas.&lt;br /&gt;De los dislates verbales de los medios (y aun de los propios), uno se da cuenta gracias esa sensibilidad idiomática que todos tenemos, si no la hemos echado a perder, claro está, viciándola con palabrejas y modos de decir pintorescos para engalanar nuestra expresión, generalmente pobre, si no se ha informado, como digo, con los libros. Pero, sobre todo, leyendo ese delicioso que es &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El dardo en la palabra&lt;/span&gt; (el primero y el nuevo). Y, naturalmente, tantos otros de los maestros de nuestra lengua; aprendiendo, también, de los pocos pero doctos que todavía enseñan en los institutos y las facultades universitarias, esos catedráticos sabios -no todos lo son-, poco conocidos y que hacen vida normal, como un profesor mío de Historia de la lengua inglesa, que no renuncia, como muchos otros, a dominar y a amar la suya propia. ¡Y hay que ver cómo se expresa en ambas! Con los recursos que le da cada una, sin colgarse joyitas baratas del mercadillo de los pedantes.&lt;el style="font-style: italic;"&gt;&lt;sus&gt; &lt;/sus&gt;&lt;/el&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/916522835111364524-8889846311251621471?l=primaveraverbal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://primaveraverbal.blogspot.com/feeds/8889846311251621471/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=916522835111364524&amp;postID=8889846311251621471' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/916522835111364524/posts/default/8889846311251621471'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/916522835111364524/posts/default/8889846311251621471'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://primaveraverbal.blogspot.com/2008/10/mercadillo-para-pedantes.html' title='Mercadillo para pedantes'/><author><name>Pablo Aparicio Durán</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16856565645957813066</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_PrujuF08SEM/Ss8iHGLKo1I/AAAAAAAAAAY/FBMpfMdP6x8/S220/Snapshot+of+me.png'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-916522835111364524.post-149850943221467087</id><published>2008-09-02T09:31:00.000-07:00</published><updated>2009-07-19T03:59:29.962-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='periodismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='calidad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Gabriel García Márquez'/><title type='text'>García Márquez sufre "como un perro" por la mala calidad del periodismo escrito</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Una de las voces más acreditadas para los periodistas (para la progresía, en general), Gabriel García Márquez, ha dicho que "sufre como un perro" leyendo los periódicos. Que no tienen tiempo los periodistas para pensar, y, en consecuencia, escribir bien. Casi nadie escucha a otros que decimos eso mismo. Los que sentimos que la lectura de periódicos, tal y como están escritos, no nos es ni siquiera simpática, nos mostramos solidarios en este caso con el colombiano. Si bien, tampoco es de esperar que sirva de mucho que el nobel, Gabo para los amigos, se haya quejado.&lt;br /&gt;Lean la noticia y fíjense en el curioso uso que su redactor hace de &lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/cultura/Garcia/Marquez/sufre/perro/mala/calidad/periodismo/escrito/elpepucul/20080902elpepucul_5/Tes"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;obstante&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. ¡Si es que no tienen tiempo!&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/916522835111364524-149850943221467087?l=primaveraverbal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://primaveraverbal.blogspot.com/feeds/149850943221467087/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=916522835111364524&amp;postID=149850943221467087' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/916522835111364524/posts/default/149850943221467087'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/916522835111364524/posts/default/149850943221467087'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://primaveraverbal.blogspot.com/2008/09/garca-mrquez-sufre-como-un-perro-por-la.html' title='García Márquez sufre &quot;como un perro&quot; por la mala calidad del periodismo escrito'/><author><name>Pablo Aparicio Durán</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16856565645957813066</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_PrujuF08SEM/Ss8iHGLKo1I/AAAAAAAAAAY/FBMpfMdP6x8/S220/Snapshot+of+me.png'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-916522835111364524.post-1675865228681746218</id><published>2008-08-18T08:55:00.000-07:00</published><updated>2008-08-18T09:24:10.292-07:00</updated><title type='text'>Enseñanza y conocimiento</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Le recomendamos encarecidamente, lector amantísimo, que lea también el artículo &lt;a href="http://www.antipedagogico.com/2007/03/articulo_de_rodriguez_adrados.html"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Enseñanza y conocimiento&lt;/span&gt;,&lt;/a&gt; de &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Francisco Rodríguez Adrados&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Leer a este señor sabio es un gusto; pero, desde que lo venimos haciendo, hemos notado que hay que hacerse a su peculiar sintaxis y a sus generalizaciones, que, de tan precisas -abarca tanto a veces un solo sustantivo suyo-, deslumbran. Juzguen ustedes.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/916522835111364524-1675865228681746218?l=primaveraverbal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://primaveraverbal.blogspot.com/feeds/1675865228681746218/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=916522835111364524&amp;postID=1675865228681746218' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/916522835111364524/posts/default/1675865228681746218'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/916522835111364524/posts/default/1675865228681746218'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://primaveraverbal.blogspot.com/2008/08/enseanza-y-conocimiento.html' title='Enseñanza y conocimiento'/><author><name>Pablo Aparicio Durán</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16856565645957813066</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_PrujuF08SEM/Ss8iHGLKo1I/AAAAAAAAAAY/FBMpfMdP6x8/S220/Snapshot+of+me.png'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-916522835111364524.post-8474723652989888533</id><published>2008-08-16T10:07:00.000-07:00</published><updated>2009-11-21T03:04:37.693-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Francisco José Sánchez García'/><title type='text'>SNOB MEDIA</title><content type='html'>&lt;a href="http://lenguaes.t-comunica.com/fjsanchez/?page_id=9"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Francisco José Sánchez García&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Un conocido escritor –periodista, para más señas– aseveró que hay dos clases de pedantes: los pedantes del pasado, llamados humanistas, que citan en latín; y los pedantes del futuro, conocidos como esnobs por citar en inglés. No es ninguna novedad que los plumillas españoles hacen de su capa idiomática un sayo, y por ende, no es la primera vez, ni será la última –nos tememos– que se les critica por el mal uso de su herramienta de trabajo, en este caso, el español.&lt;br /&gt;Hoy toca que les aticemos por esnobs. Pocos oficios hay en España que destaquen por su afectación del modo que lo hace la profesión periodística, sublime sin interrupción (aunque no se haya leído a Baudelaire) desde el redactor jefe al último juntaletras que cobra por palabras. Nos interesa recoger aquí un ramillete de ejemplos que deje de manifiesto una tendencia evidente, y cada vez más pujante –acaso imparable– que padecemos a diario y que de tan frecuente, ya nos resulta familiar y está empezando a aposentarse en lo más hondo de nuestra conciencia lingüística: el recurso innecesario al anglicismo. Huelga decir que muchas de estas voces, sean empleadas por periodistas o por particulares, son necesarias, en la medida en que suplen una carencia o rellenan una acepción hasta entonces desconocida. Es el caso de los numerosos tecnicismos (informática, economía, o cualquier otro ámbito), muchos de ellos recogidos en el Diccionario de la RAE, sobre los que no tenemos nada que objetar.&lt;br /&gt;“Snob” es un término curioso. Aunque procede del inglés, en realidad es una contracción de una expresión latina, “Sine nobilitas”, usada para designar a los miembros de la burguesía del s. XVII que querían aparentar una mayor posición social. Se recurrió a esta voz cuando la Universidad de Cambridge comenzó a admitir a algunos plebeyos becados, que, para poder ser distinguidos del resto de alumnos, anotaban en la matrícula dicha expresión, abreviándose más adelante cuando el uso se hizo frecuente. Actualmente, sirve para referirse a las personas excéntricas, o con afán de protagonismo y consideración social, que imitan las maneras y opiniones de aquellos a quienes consideran distinguidos. Seguidamente veremos qué es lo que “distingue” a los esnobs (por su lenguaje los conoceréis).&lt;br /&gt;Sin nobleza, decíamos. Desde nuestra cita diaria con el deporte rey a los cruentos sucesos que nos sirve la “crónica chunga”, pasando por las soporíferas informaciones sobre los discursos pronunciados &lt;span style="font-style: italic;"&gt;en sede parlamentaria&lt;/span&gt;, sufrimos un bombardeo de postizos “made in USA”, a un ritmo cada vez más voraz y atrabiliario. Así, lo que debiera ser nuestra sosegada ración de sopa informativa diaria, que alimentara el cuerpo y el espíritu, se nos ha convertido en un t&lt;span style="font-style: italic;"&gt;otum revolutum&lt;/span&gt;, –en el que todo cabe, sin orden ni concierto–, en una olla podrida de locuciones espurias –&lt;span style="font-style: italic;"&gt;de acuerdo a&lt;/span&gt; (calcado de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;according to&lt;/span&gt;), &lt;span style="font-style: italic;"&gt;durante largo tiempo&lt;/span&gt; (&lt;span style="font-style: italic;"&gt;for a long time&lt;/span&gt;), e&lt;span style="font-style: italic;"&gt;n base a&lt;/span&gt;, o el omnipresente &lt;span style="font-style: italic;"&gt;primero de todo&lt;/span&gt; (&lt;span style="font-style: italic;"&gt;first of all&lt;/span&gt;)–, voces innecesarias –&lt;span style="font-style: italic;"&gt;timing&lt;/span&gt; por &lt;span style="font-style: italic;"&gt;horario&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;inicializar&lt;/span&gt; en vez de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;iniciar&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;checar&lt;/span&gt; por &lt;span style="font-style: italic;"&gt;chequear&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;sparring&lt;/span&gt; (político o deportivo) en lugar de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;preparador&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;manager&lt;/span&gt; o &lt;span style="font-style: italic;"&gt;sponsor&lt;/span&gt; (según se cobre o se pague por un &lt;span style="font-style: italic;"&gt;business&lt;/span&gt;)– o acepciones sospechosas (&lt;span style="font-style: italic;"&gt;pensar&lt;/span&gt; por &lt;span style="font-style: italic;"&gt;creer&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;instrumental&lt;/span&gt; por &lt;span style="font-style: italic;"&gt;esencial&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;editar&lt;/span&gt; por &lt;span style="font-style: italic;"&gt;corregir&lt;/span&gt; o &lt;span style="font-style: italic;"&gt;escenario&lt;/span&gt; en lugar de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;posibilidad&lt;/span&gt;). Con estos ingredientes, como no podía ser de otro modo, el plato resulta indigesto, y con tropezones.&lt;br /&gt;Por algo apuntaba Carmen Calvo, nuestra defenestrada ministra de Cultura, que el español está lleno de “anglicanismos”. Diga usted que sí, que estamos hechos unos “protestantes”, aunque sobren los motivos. Se dice que Carlos I hablaba latín con Dios, italiano con los músicos, español con las damas, francés con la corte, alemán con los lacayos, e inglés con sus caballos. Como es natural, no sabemos de qué manera se hubiera entendido el monarca con los periodistas, probablemente por señas, pero como no lo tenemos a mano para preguntarle, piense cada uno lo que mejor le acomode. Acaso por esa razón hablan en la profesión del “periodismo de raza” (los más esnobs suelen ser los más valorados, premiados y prejubilados –en este orden–). Nobleza no tendrán, pero tienen pedigrí, que ya es algo.&lt;br /&gt;Precisamente, estimamos que lo peor de la angloparla –así la llamaba Fernando Lázaro– es que suele servir de recurso cuando nuestros informadores andan lacónicos de ideas, o lo que es lo mismo, cuando no tienen claro qué decir, y así, para intentar paliar la penuria intelectual, lo fácil es acudir a la palabra comodín, que si además es yanqui, aporta un plus de cosmopolitismo. Y si el personal no se entera, tanto mejor (de eso se trata muchas veces). Ya dijo Umbral que los escritores que hablan de ideas en varios idiomas, o son unos aficionados, o son argentinos. Pues eso, que nuestros periodistas peninsulares –no es visible aún el síntoma de acento porteño– son unos aficionados a la angloparla, por no decir aficionados a secas. Aquí no pasa nada: los lingüistas ponemos el grito en el cielo, y ellos el libro de estilo en el cajón, ese limbo de madera en el que las ideas duermen el sueño de los justos.&lt;br /&gt;Voces y expresiones como las antedichas son como una visita inesperada: su uso esporádico no molesta a la lengua, lo verdaderamente preocupante es que hayan venido con la intención de quedarse. No olvidemos que el lenguaje periodístico es el que más influye en el hablante común. La lengua no debe ser ajena al intercambio, ni mucho menos quedarse en una urna al abrigo de los vientos de cambio, siempre que sean precisos. Sobra decir que en la defensa del idioma de uno, el que sea (“sangre del alma” para Unamuno, “casa del ser”, para Heidegger) no hace falta dejarse arrastrar hacia extremos fundamentalistas, que suele ser el argumento típico del informador cuando se le llama la atención sobre el lenguaje. Curiosamente, suelen aducir la prisa como excusa más recurrente, que indudablemente aboca a nuestros mercenarios del teclado o el micrófono a una vertiginosa carrera por terminar su información cuanto antes, en un espacio de dimensiones reducidas (caso de la prensa escrita) y, si es posible, epatar al respetable con algún destello de novedad o ingenio. Porque el esnobismo de los medios no es otra cosa que un desmedido afán por el deslumbramiento inmediato (también las urracas atesoran objetos brillantes), y como el ingenio no es un rasgo que caracterice a las redacciones patrias (siempre hay excepciones), es de esperar que nos obsequien con alguna cursilada anglófona, cualquier voz ómnibus, breve, neutra y grisácea que sirva para salir del paso. La prisa no justifica la necesidad de recurrir a &lt;span style="font-style: italic;"&gt;single&lt;/span&gt; por &lt;span style="font-style: italic;"&gt;soltero&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;overbooking&lt;/span&gt; por &lt;span style="font-style: italic;"&gt;sobreventa&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;frame&lt;/span&gt; por &lt;span style="font-style: italic;"&gt;marco&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;shopping&lt;/span&gt; por &lt;span style="font-style: italic;"&gt;compras&lt;/span&gt;, que espigamos aquí entre un arsenal de ejemplos puestos &lt;span style="font-style: italic;"&gt;negro sobre blanco&lt;/span&gt;. Mientras tanto, el diccionario, también al fondo del cajón, (no es bueno que el libro de estilo esté solo) acumulando el noble polvo del olvido.&lt;br /&gt;Por eso se critica que la prensa española adolece de un exceso de improvisación y un soberano descuido lingüístico, con el consiguiente deterioro –dicho está de sobra por plumas mucho más autorizadas, valgan tres nombres: Fernando Lázaro, Manuel Alvar o Gregorio Salvador– de los matices significativos entre multitud de vocablos de un idioma, el nuestro, que siempre ha destacado por esa riqueza. Es conocida la fábula del perro que, yendo orgulloso con hueso entre los dientes, contempló su reflejo en el cauce de un río, y envidiando el otro hueso que veía en las aguas, dejó caer al fondo su preciada carga y se quedó sin nada. Todos los profesionales que controlan el discurso público (políticos incluidos) han de ser cuidadosos, no sea que ese hueso que es el idioma se nos vaya al fondo cada vez que nos fascina una lindeza foránea, cada vez que triunfa un uso espurio, ajeno a nuestra tradición, arrinconando a una voz o expresión castiza, con la consiguiente pérdida de matices y el empobrecimiento idiomático que ello conlleva. A ello contribuye, dada su indiscutible influencia, el “cuarto poder”, los medios, nuestros queridos –qué haríamos sin ellos– &lt;span style="font-style: italic;"&gt;snob media&lt;/span&gt;, sacrificando a diario el idioma en el altar de la mediocridad.&lt;br /&gt;Es responsabilidad del redactor el empleo de palabras hondas y justas, concisas y concretas, claras y correctas. Lo mínimo que debemos exigir a cualquier profesional es que maneje con esmero su herramienta de trabajo, lo mismo que cuida el obrero el palustre, o el labrador el azadón. Es lo suyo. Nobleza obliga. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/916522835111364524-8474723652989888533?l=primaveraverbal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://primaveraverbal.blogspot.com/feeds/8474723652989888533/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=916522835111364524&amp;postID=8474723652989888533' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/916522835111364524/posts/default/8474723652989888533'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/916522835111364524/posts/default/8474723652989888533'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://primaveraverbal.blogspot.com/2008/08/snob-media.html' title='SNOB MEDIA'/><author><name>Pablo Aparicio Durán</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16856565645957813066</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_PrujuF08SEM/Ss8iHGLKo1I/AAAAAAAAAAY/FBMpfMdP6x8/S220/Snapshot+of+me.png'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-916522835111364524.post-8167219664396571270</id><published>2008-08-05T09:34:00.000-07:00</published><updated>2008-08-26T03:40:21.273-07:00</updated><title type='text'>"póntelo/pónselo"</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Caen como moscas estos &lt;span style="font-style: italic;"&gt;periodistos&lt;/span&gt;, ya hayan salido de su facultad de ciencias de la comunicación o de la misma de periodismo: sucumben todos a las voces o frases de moda –en su jerga–: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;de cara a&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;histórico&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;bien merecidas vacaciones&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;efectivos&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;especulaciones&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;recordar que&lt;/span&gt;…, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;sensacione&lt;/span&gt;s, etc. (ver &lt;a href="http://personal2.redestb.es/jo.tor/DARDOS.htm"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;El dardo en la palabra&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;) Caen como chinches, irremisiblemente, y adoptan una parla que se caracteriza por su pobreza y corrupción léxicas. Maltrecha está su expresión, divorciada hasta tal punto del español normal y corriente, que hacen falta, para entender cabalmente lo que dicen, diccionarios al uso –el de estos idiomicidas–, como el que está a disposición de los lectores o no del periódico El País (véanse en él la primera acepción de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;especular&lt;/span&gt;, o la inclusión de la locución adverbio (sic) &lt;span style="font-style: italic;"&gt;a nivel de&lt;/span&gt;).  Oímos cada día esta locuela, y la leemos en las principales cabeceras españolas, y sólo nos libramos del contagio al que nos exponen sus usuarios contumaces mediante un eficaz profiláctico: la lectura ávida de literatura. A estas alturas, es sólo en virtud del copiosísimo caudal lingüístico disponible en el acervo literario que podamos en mayor o menor medida -según el aprovechamiento que de él se haga- protegernos contra los efluvios mefíticos de la ubérrima jerga periodística; esto es, incorporándolo progresivamente al nuestro a base de abundantes lecturas. Todavía no hay concienciación suficiente, pero es desaconsejable abandonarse a la promiscuidad idiomática de los medios de comunicación a pelo.&lt;br /&gt;Muchos son los que aún no han adoptado la drástica medida. He conocido a algunas personas inmunes a la enfermedad que podríamos llamar de la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;lengua de periodista&lt;/span&gt; (por analogía con la comúnmente conocida como infección del &lt;span style="font-style: italic;"&gt;pie de atleta&lt;/span&gt;); suelen ser humildes y sinceras, hombres y mujeres con un raro sentido común idiomático en nuestros días. Debería ser, pues, alarmante la amenaza para todas aquellas otras personas que no tienen tan resistente esa sensibilidad frente a lo que desvirtúa sus formas de decir heredadas de sus predecesores, quienes forjaron su lengua.  Durante siglos, los hablantes han contribuido manteniendo la actualidad de dichas formas, o quitándosela, aquí y allá, junto con los demás miembros de su generación, mediante cambios y supresiones, y hasta innovaciones que luego han encontrado su debida fortuna, totalmente naturales y necesarias para la comunicación, que se enriquece con lo nuevo y la influencia mutua entre los distintos dialectos de una misma lengua, y aun entre las lenguas mismas.&lt;br /&gt;Hoy en día, el problema lo tienen quienes, si bien no tienen cuentas con el gremio periodístico -a pesar de que este cacaree a todas horas dentro de sus hogares-, no leen nada más que la prensa deportiva o revistas de tres al cuarto. Igualmente en riesgo están las personas semicultas que leen, poco o mucho, pero malo: generalmente traducciones de libros poco exigentes, de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;autoayuda&lt;/span&gt;, o novelas sui géneris -de las que ya hay muchas, naturalmente, aprovechando las aguas revueltas- como &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El código Da Vinci&lt;/span&gt;. Son legión, en todo caso, los que no dedican el tiempo necesario para adquirir o mantener un hábito lector, ya sea porque de verdad no lo tienen o porque ven demasiada tele, a la que son adictos; pero, sobre todo, porque no lo hicieron de niños, aquejados como estaban de un horror a la letra impresa, debido éste a una mala didáctica del texto en la escuela, que fallaba en lo decisivo: en ilustrar a los alumnos para que estuviesen en condiciones de dialogar con el texto. Y así fue que, siendo el método deficiente, lo hicieron, como tantos otros, a regañadientes, por mera obligación. Y he ahí donde se ha de hacer valer la maestría del profesor de literatura, enseñando los rudimentos necesarios para interesar a esos adolescentes por algo nuevo que, ellos –tal vez por su natural–, de no ser persuadidos, no requerirían espontáneamente, como puede ser la lectura de un &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Quijote&lt;/span&gt; o una &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Celestina&lt;/span&gt; (óiganse ésta y otras conferencias de &lt;a href="http://www.march.es/Conferencias/anteriores/voz.asp?id=2025"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Fernando Lázaro Carreter&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; al respecto.)&lt;br /&gt;Pero, a lo que íbamos, el contagio es aun mayor entre periodistas, pero también entre quienes, por sus circunstancias, se ven obligados a hablar ante los medios, a hacer las dichosas declaraciones de turno, debido a su estancia, ya sea corta o larga, en el candelero; los políticos y sus &lt;span style="font-style: italic;"&gt;analistas&lt;/span&gt;; los futbolistas, sus entrenadores y sus patronos presidentes; los actores y sus directores &lt;span style="font-style: italic;"&gt;revelación&lt;/span&gt; con gafas de pasta gruesa; los y las modelos y demás carnaza mediática, noble o plebeya (que, por cierto, es mucho más dada a conservar el idioma que mamó en su casa que los excelsos periodistas, aunque no lean a los clásicos). Todos ellos empiezan y enjaretan sus peroratas soltando &lt;span style="font-style: italic;"&gt;a niveles de&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;en bases a&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;de algunas maneras&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;buenas sensaciones&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;plannings&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;temas&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;síes buenos noes yo creo que&lt;/span&gt;…, y otras lindezas por el estilo, nada más se les pone la alcachofa de alguna cadena delante. ¿Cuántas veces se repiten al día los verbos &lt;span style="font-style: italic;"&gt;iniciar &lt;/span&gt;y &lt;span style="font-style: italic;"&gt;finalizar&lt;/span&gt;, excluyendo totalmente a sus sinónimos –¿por menos periodísticos?– &lt;span style="font-style: italic;"&gt;empezar&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;comenzar&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-style: italic;"&gt; acabar&lt;/span&gt;, y &lt;span style="font-style: italic;"&gt;terminar&lt;/span&gt;?  ¿Cuántas veces más oiremos esa ocurrencia, graciosa en su momento, pero ahora tan cargante, de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;haber hecho los deberes&lt;/span&gt; los políticos, los empresarios, los presidentes de clubes de fútbol, etc., como algo normal, tal cual se dice de los niños –los aplicados– a las siete de la tarde?; ¿Cuántas más &lt;span style="font-style: italic;"&gt;escaladas&lt;/span&gt; de todo tipo: de precios, de temperaturas, de violencias (incluida la de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;género&lt;/span&gt; –victoria feminista ésta, la de que se llame así a la ejercida por los hombres contra las mujeres, precisamente por razón de su sexo–)? ¿Por qué el uso del condicional de probabilidad tan forzado? Se ha extendido éste muchísimo entre periodistas, y, con él, sólo con él, nos dicen, por ejemplo, que “un médico nazi &lt;span style="font-style: italic;"&gt;podría&lt;/span&gt; vivir en Argentina”; pero, ¿cómo que podría vivir? ¿Si se le dejase, si tuviese dónde, si qué? Tan solo quieren significar que puede que allí viva, y que, por lo tanto, allí se le busca, no fuese que la oportunidad de juzgarlo como se merece se pierda, aunque al cruel galeno le queden menos de dos telediarios porteños.&lt;br /&gt;El influjo que la grey periodística, en su mayoría alucinada idiomáticamente, ejerce sobre quienes son objeto de su labor informadora, es total. No es de extrañar, ya que ahorra mucho trabajo: el de tener que pensar uno mismo cómo dar ciertos matices a su expresión, cosa que, por lo demás, sólo la lectura vuelve absolutamente necesario.  Pero dichas muletillas otorgan a toda clase de analfabetos la posibilidad de hablar de esa forma prestigiosa que hace que sus paisanos queden epatados, atónitos, al escucharlos; sin darse cuenta de que ellos mismos dirían más y mejor que ese que se trata de lucir ante el personal hablando como un perfecto tecnócrata: todo puro artificio barato, ya que no exige más que emplear esas frases políticamente correctas, que enseguida se pegan, dada las muchas horas que de ordinario pasamos las personas frente al televisor, oyendo a los que trabajan saliendo en ella hablar pateando el diccionario. Muy &lt;span style="font-style: italic;"&gt;fisnos&lt;/span&gt; y periodísticos ellos. Le hacen, de esta forma, un flaco favor a la sociedad: engañándola, haciéndole creer que así es como se habla; que cualquiera que clame contra la mediocridad intelectual, y, por ende, idiomática, al servicio de los intereses creados de tirios y troyanos, está pidiendo peras al olmo, o queriendo que todos hablemos como académicos, como si aquellos señores hablasen en verso. Prefieren decir cosas como &lt;span style="font-style: italic;"&gt;efectuar oraciones&lt;/span&gt;, en vez de, simplemente &lt;span style="font-style: italic;"&gt;orar&lt;/span&gt; o &lt;span style="font-style: italic;"&gt;rezar&lt;/span&gt;, y creen que se les critica por no hablar académicamente.&lt;br /&gt;Todo ese ambiente distendido y de camaradería que se exhibe hasta la saciedad en la teúve, no es sólo mimetismo de los modos anglosajones para ganarse a la audiencia, que mucho hay de eso; sino que todo el paripé se sustenta sobre la base de un acuerdo tácito, según el cual, siempre y cuando, en lo lingüístico, nadie destaque por ser más letrado que los demás, y utilice, al hablar, los mismos tópicos y las sobadas metáforas, los giros reporteriles en boga, no habrá problemas. Todos hablando igual de mal, nadie pasándose de listo, ni pensando de más. Entonces sí, se les permite esa mueca aséptica que sugiere como un leve escozor tras el reportaje, que lo dice todo y no dice nada; esa coletilla característica, “volveremos con más noticias, esperemos que algunas buenas…”; “así ha sucedido y así se lo hemos contado”. ¡Olé!&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/916522835111364524-8167219664396571270?l=primaveraverbal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://primaveraverbal.blogspot.com/feeds/8167219664396571270/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=916522835111364524&amp;postID=8167219664396571270' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/916522835111364524/posts/default/8167219664396571270'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/916522835111364524/posts/default/8167219664396571270'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://primaveraverbal.blogspot.com/2008/08/pntelo-pnselo.html' title='&quot;póntelo/pónselo&quot;'/><author><name>Pablo Aparicio Durán</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16856565645957813066</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_PrujuF08SEM/Ss8iHGLKo1I/AAAAAAAAAAY/FBMpfMdP6x8/S220/Snapshot+of+me.png'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-916522835111364524.post-4287186389094624437</id><published>2008-07-06T09:18:00.000-07:00</published><updated>2011-02-13T12:08:49.569-08:00</updated><title type='text'>¿Cómo se consuma una deriva?</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;"&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;En bastantes ocasiones se ha llegado a inferir sentido plausible, aunque pocas veces seguro todavía.&lt;/span&gt;" (Rafael Lapesa, a propósito de las incripciones en lenguas prerromanas, en su &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Historia de la lengua española&lt;/span&gt;)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando se trate de descifrar, dentro de algunos siglos, los titulares de hoy, la dificultad será mucho mayor. Como las ibéricas o tartesias, estas inscripciones modernas plantearán no pocos problemas a los historiadores del mañana, a saber, por la aflictiva falta de correspondencia idiomática entre la lengua en la que se expresan tecnócratas y periodistas idiomicidas y la que el pueblo viene forjando desde hace de varios siglos; verbigracia, la ubicuidad (y consiguiente pérdida de significación) del adjetivo &lt;span style="font-style: italic;"&gt;histórico&lt;/span&gt; en radio, televisión y prensa: los medios por antonomasia.&lt;br /&gt;El último grito en periodismo es la utilización del verbo &lt;em&gt;conciliar&lt;/em&gt; sin atender a su transitividad en titulares como éste: "Abren algunos colegios en julio para facilitar la &lt;em&gt;conciliciación&lt;/em&gt;" (ABC). De cuál sea esa conciliación no se da noticia; obliga, pues, a leer la que aquél encabeza. ¿Será ésa la tan deseada conciliación entre maestros y alumnos díscolos? Leyendo la noticia vemos que no, que es entre los padres de los niños a quienes acortan las vacaciones y sus jefes del trabajo. Pero titulares así, gramaticalmente involucionados -de mentecato escribidor, más bien-, no nos concilian en absoluto a quienes hemos leído &lt;em&gt;El dardo en la palabra &lt;/em&gt;y churreros -por llamarles algo bonito- del idioma. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hace un tiempo, leí un titular que informaba sobre "un viaje -creo que anunciado por la Vicepresidenta- del Gobierno hacia la &lt;em&gt;laicidad&lt;/em&gt;". Raro es que los periodistas prefieran palabras cortas, pero para una vez que optan por una, resulta que no existe, cosa que no supone obstáculo alguno para un periodista de hoy, ya que no cuestionan nunca sus ocurrencias*. Al parecer, no se molestan en consultar diccionarios ni bancos de datos lingüísticos, como el CORDE, de la Academia. Y así, las traducciones de según qué palabras van de boca en boca, mocosuena, como las &lt;span style="font-style: italic;"&gt;especulaciones&lt;/span&gt; y los &lt;span style="font-style: italic;"&gt;días después&lt;/span&gt;. En definitiva, el esmero para escribir y hablar lo trocaron por no se sabe qué. Mucha locuela, eso sí.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Pero sigamos con otras exquisiteces de las suyas. "El PSOE consuma su deriva radical con más laicidad y la ampliación del aborto." (ABC) ¡Chúpate esa! Para empezar, extraña ese verbo &lt;em&gt;consumar&lt;/em&gt;, tan raro ahí;&lt;em&gt; &lt;/em&gt;luego esa &lt;em&gt;deriva&lt;/em&gt; que, para quien lo escribió, quiere decir, en realidad, &lt;em&gt;rumbo&lt;/em&gt;:&lt;em&gt; &lt;/em&gt;no es presumible que el redactor del engendro quisiera significar -claro es, en sentido figurado- "&lt;strong&gt;abatimiento o desvío de la nave por efecto del viento, del mar o de la corriente&lt;/strong&gt;", es decir, un PSOE sin voluntad que, si se vuelve -tornadizo él- más de izquierdas, no es porque quiera. Les da igual ocho que ochenta, el caso es escribir periodísticamente (véase mi &lt;em&gt;Cambio idiomático&lt;/em&gt; del mes de abril). Y, por si fuera poco, se nos obsequia, se le hace una higa al diccionario -nuevamente-, con esa otra &lt;a href="http://4606702827629078362-a-1802744773732722657-s-sites.googlegroups.com/site/aluddeexcepciones/Home/laicidad2.pdf?attredirects=0&amp;amp;auth=ANoY7cqtLdCOK4B2HZyf2-io3qyXY-CIHnfDqg_-3zfw19q7zA3GKD5i_kXgrtSl2Uka9Ta8uy-ozihy2jUxRsNMlW4G-J88Ba533or0l9wOFOtwa_KQTItWQLwpV3BGEnHh3RsT9GShwnCmiVnar1-ptlci2R6ElbY8VwJ650DGy4eEpEsASUs2uIfuwFZZLdI56z16eV7qjSNmRbKd5_KNPpgR_yCvHA%3D%3D"&gt;&lt;em&gt;laicidad&lt;/em&gt; por &lt;em&gt;laicismo&lt;/em&gt;&lt;/a&gt; -palabra esta última de viejos ya, por lo que se ve-. Uno se pregunta: ¿por qué cercenar de manera tan atroz el complemento necesario de la palabra &lt;em&gt;ampliación?&lt;/em&gt;, pues no es éste &lt;em&gt;aborto&lt;/em&gt;, sino todo el sintagma preposicional &lt;em&gt;de la ley&lt;/em&gt;, el cual, a su vez, tiene otro: &lt;em&gt;del aborto&lt;/em&gt;. Como sea, se sobreentiende, porque la gente no es tonta, pero es excesivo muchas veces el recurso a la elipsis al que se la somete. Nótese con qué vagancia redactan algunos: "Se &lt;em&gt;minimiza&lt;/em&gt; el escape de Vandellòs". Lo que se quiere significar es que &lt;em&gt;se&lt;/em&gt; &lt;em&gt;relativiza&lt;/em&gt; o &lt;em&gt;se le quita importancia&lt;/em&gt;,&lt;em&gt; &lt;/em&gt;o, en todo caso, que &lt;em&gt;se minimiza la importancia&lt;/em&gt;. Ojalá se pudiese, pero no es posible &lt;em&gt;minimizar&lt;/em&gt; un daño, por pequeño que sea, si ya se ha producido. Como este de las neuronas de los &lt;em&gt;periodistos&lt;/em&gt; de que venimos hablando, ése que venía haciéndonos notar -con tan poco éxito entre quienes se deberían sentir aludidos- Lázaro Carreter desde 1975 en sus &lt;em&gt;dardos&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*Hoy, sin embargo, debo retractarme de lo dicho, si por &lt;span style="font-style: italic;"&gt;laicidad&lt;/span&gt; entendemos la 'condición de laico', o nos referimos, precisamente, a un estado, el de la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;laicidad&lt;/span&gt;, frente al &lt;span style="font-style: italic;"&gt;laicismo&lt;/span&gt; que sería una tendencia o, efectivamente, una actitud. Así, en Hegel se habla de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;eticidad&lt;/span&gt; como el estado (o síntesis de los dos anteriores) ético del "espíritu objetivo", etc.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/916522835111364524-4287186389094624437?l=primaveraverbal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://primaveraverbal.blogspot.com/feeds/4287186389094624437/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=916522835111364524&amp;postID=4287186389094624437' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/916522835111364524/posts/default/4287186389094624437'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/916522835111364524/posts/default/4287186389094624437'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://primaveraverbal.blogspot.com/2008/07/el-psoe-consuma-su-deriva-radical-con.html' title='¿Cómo se consuma una deriva?'/><author><name>Pablo Aparicio Durán</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16856565645957813066</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_PrujuF08SEM/Ss8iHGLKo1I/AAAAAAAAAAY/FBMpfMdP6x8/S220/Snapshot+of+me.png'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-916522835111364524.post-7871931090768949734</id><published>2008-07-03T02:35:00.000-07:00</published><updated>2008-07-18T08:09:58.361-07:00</updated><title type='text'>¿Quieres confirmar?</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Dice &lt;em&gt;Juán de Mairena&lt;/em&gt; que “los niños buscan confirmación aun de sus propias evidencias”. Tal vez uno no madure del todo hasta concursar en &lt;em&gt;Identity&lt;/em&gt;. Programa de televisión éste que también ven nuestros locos bajitos. Lo ponen un poco tarde, es cierto, pero, por lo menos, algunos deben de ver el comienzo, cuando el presentador dice eso de: “¡Bienvenidos a &lt;em&gt;Identity&lt;/em&gt;!”, con gran énfasis en la voz y en el gesto (algo así como un cruce entre Alí Babá y Luis Cobos) al mismo tiempo que un fogonazo de neón semeja el efecto mágico de sus palabras y la momentánea transfiguración de todo a su alrededor. Luego veremos para qué puede que sirva tanta apoteosis.&lt;br /&gt;En este concurso, contra toda lógica, y llegado el momento decisivo, que se repite cada vez que el presentador le pregunta al concursante si quiere o no &lt;em&gt;confirmar&lt;/em&gt; lo que tan solo barrunta o, a lo más, supone por ciertos indicios. En concreto, de quién, de los doce que tiene delante, es cada una de las identidades, entre nombres de oficios o características que hacen a quienes las poseen singulares entre los demás que se prestan a tal menester. Lo normal, en esas circunstancias, sería que, por muy evidente que le parezca quién es quién, diga que no puede confirmarlo; claro es, a no ser que haya tongo. Sin embargo, los concursantes de &lt;em&gt;Identity&lt;/em&gt;, nunca rehúsan &lt;em&gt;confirmar&lt;/em&gt; sus cábalas cuando se les pide que, o bien lo hagan, o se planten. Quizá alguno de ellos se haya plantado alguna vez por lo imposible de tal requerimiento, pero, de haberse dado el caso, se fue sin así expresarlo ante la cámara, pues nunca nadie ha dicho ni mu al respecto. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Los que quieren arriesgarse, eso sí, acaban diciéndolo todos, bien "alto y claro": &lt;em&gt;confirmo&lt;/em&gt; que la identidad –verbigracia, del &lt;em&gt;sexador de pavos&lt;/em&gt; o de la &lt;em&gt;camarera de chupitería&lt;/em&gt;– pertenece a …, y el número del tal o cual sujeto de los que están enfrente para ser adivinados. Entonces, el concursante pulsa el botón, y, tras otra fugaz transfiguración generalizada en el plató –y aun la de los televidentes en sus casas–, la verdadera &lt;em&gt;confirmación&lt;/em&gt; se da, la persona con la identidad de marras se descubre. El efecto de ese baño de luces y sonidos llenos de patetismo ha sido el de la exoneración del confirmante y de quien le indujo a prevaricar, pues todavía no se ha abucheado a ninguno por mentiroso. Y no deberían, son las reglas del juego. Quizá algún día se descubra a alguien con el poder de confirmar, de verdad, lo que no sabe de antemano a ciencia cierta en… &lt;em&gt;¡Identity!&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/916522835111364524-7871931090768949734?l=primaveraverbal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://primaveraverbal.blogspot.com/feeds/7871931090768949734/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=916522835111364524&amp;postID=7871931090768949734' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/916522835111364524/posts/default/7871931090768949734'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/916522835111364524/posts/default/7871931090768949734'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://primaveraverbal.blogspot.com/2008/07/quieres-confirmar.html' title='¿Quieres confirmar?'/><author><name>Pablo Aparicio Durán</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16856565645957813066</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_PrujuF08SEM/Ss8iHGLKo1I/AAAAAAAAAAY/FBMpfMdP6x8/S220/Snapshot+of+me.png'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-916522835111364524.post-5065100901060264866</id><published>2008-06-13T03:10:00.000-07:00</published><updated>2008-06-13T03:48:41.336-07:00</updated><title type='text'>Retórica "progresista"</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;"&lt;em&gt;Porque la retórica del tiempo -y cada tiempo tiene la suya; el de ahora, también- me es particularmente antipática; y si incurro en ella, es por descuido que estoy siempre dispuesto a purgar&lt;/em&gt;."&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;strong&gt;Gregorio Marañón, 1947&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/916522835111364524-5065100901060264866?l=primaveraverbal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://primaveraverbal.blogspot.com/feeds/5065100901060264866/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=916522835111364524&amp;postID=5065100901060264866' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/916522835111364524/posts/default/5065100901060264866'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/916522835111364524/posts/default/5065100901060264866'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://primaveraverbal.blogspot.com/2008/06/gregorio-maran.html' title='Retórica &quot;progresista&quot;'/><author><name>Pablo Aparicio Durán</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16856565645957813066</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_PrujuF08SEM/Ss8iHGLKo1I/AAAAAAAAAAY/FBMpfMdP6x8/S220/Snapshot+of+me.png'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-916522835111364524.post-4270118266023292443</id><published>2008-05-26T07:32:00.000-07:00</published><updated>2011-05-06T04:04:41.388-07:00</updated><title type='text'>El PERIÓDICO GOLBAL ¿EN ESPAÑOL ?</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“Chacón sopesa cómo conciliar tras el parto”&lt;br /&gt;“La visita de los prelados al Papa destapa dos sensibilidades”&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;La gente empieza a estar familiarizada con andrajos como esos. Los entiende, los consume. Y yo también, pero no deja de asaltarme la perplejidad cuando leo algunos titulares, sobre todo en las portadas, escritos de esa forma, que parecen un plato del Bulli. Se les reconoce, a estos titulares, el privilegio de estar escritos en algo así como español, parecido al español, que proviene del español. En neoespañol. Y resulta que sí, que es en español en lo que están escritas ese par de frases contrahechas de arriba que he entrecomillado; pero en un español que tendrá cierto sabor que subyuga a muchos, pero que no alimenta. Es una jerga, y lo malo es que su razón de ser no son las personas que se comunican en ella, sino que lleva tiempo metiéndosenos por ojos y oídos a todos los que queremos estar informados, adoleciendo como adolece -de una forma ya aflictiva- de una gran merma de expresividad, y careciendo del genio de la lengua en las cabezas de sus usuarios, que teclean en ella cuando han de decir depende qué cosas. No se sabe muy bien por qué, pero algo sí está claro: es contagiosa a más no poder.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;No es español normal y corriente el que utilizan, es una forma adventicia de él. Eso de trabajar &lt;em&gt;en positivo&lt;/em&gt; para lograr algo, o la &lt;em&gt;práctica totalidad&lt;/em&gt; en vez de la &lt;em&gt;casi totalidad&lt;/em&gt;, es lo que dice todo periodista que se precie hoy en día. O ese otro melindre habitual de &lt;em&gt;el día de hoy&lt;/em&gt; para significar, simplemente, &lt;em&gt;hoy&lt;/em&gt;. Igualmente, todo politicastro que hoy salga a la palestra dirá que, en tal o cual caso, tomará su decisión &lt;em&gt;con carácter inmediato&lt;/em&gt;; les resulta, claro es, demasiado pedestre decir que la tomarán &lt;em&gt;inmediatamente&lt;/em&gt;, pues en su jerga denota una menor asunción de responsabilidad, poca solvencia, o que algo escapa a su control.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;No se trata de escribir o hablar en la jerga académica, pues no hay tal cosa. Los académicos son personas cuyos conocimientos les permiten pensar en la exactitud de sus palabras -y aun en la raigambre de éstas-, hasta cuando hablan coloquialmente. Muchos somos quienes sabiéndonos incapaces de ser miembros de la Docta Casa tenemos nuestro espíritu crítico siempre a punto. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Cuando un periodista es bueno, es a la vez modelo de buen uso del idioma y estilo propio; pero no tiene por qué ser academicista, que es algo muy distinto, más bien tirando a pedantón. Pero ya no hay periodistas cuyo mérito esté en su mucha experiencia y buen hacer inseparables de un dominio del idioma fruto de abundantes lecturas; no, eso ya se ha perdido, ahora lo que hay son cacatúas que, además de hablar, escriben habiendo leído muy poco. Por eso creen que lo hacen de maravilla: &lt;strong&gt;"EL PAÍS ha mejorado y rediseñado sus contenidos"&lt;/strong&gt;&lt;el&gt;. Pero, no nos engañemos, estos cambios a mejor no incluyen un mayor cuidado de la expresión. Eso sí, el diario &lt;strong&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;/span&gt;"ha incorporado el color a todas sus páginas y ha creado nuevos suplementos"&lt;/strong&gt;. De acuerdo, pero de nada les sirvió, o de muy poco, el contar con un Lázaro Carreter entre sus articulistas, pues demasiados de los que redactan en las páginas de este periódico se vienen pasando sus &lt;em&gt;dardos&lt;/em&gt; por el forro. &lt;strong&gt;"Esta subida&lt;/strong&gt; -los diez céntimos más que cuesta ahora- &lt;strong&gt;permitirá garantizar la calidad que exigen los lectores"&lt;/strong&gt;. Perdónenme, pero no me lo creo. ¿Acaso van a exigirles a aquellos que les escriben las noticias -razón de ser del rotativo- que lean &lt;a href="http://personal2.redestb.es/jo.tor/DARDOS.htm"&gt;&lt;em&gt;El dardo en la palabra&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;? ¡Claro que no!, pues no consideran de &lt;em&gt;lesa&lt;/em&gt; &lt;em&gt;ciudadanía&lt;/em&gt; expresarse como lo hacen. Prefieren estos lenguaraces alucinados traducir mocosuena del New York Times, que innovar y ser originales con los recursos que las autoridades de la lengua castellana -y Lázaro Carreter es una de las de primer orden- y la comunidad llana y genialmente hispanohablante a todos nos ofrecen -y exigen que cuidemos-: el instrumento que a ellos, &lt;em&gt;periodistos&lt;/em&gt; y periodistas, les da de comer.&lt;/el&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/portada/PAIS/cuesta/hoy/110/euros/elpepipor/20080526elpepipor_1/Tes/"&gt;http://www.elpais.com/articulo/portada/PAIS/cuesta/hoy/110/euros/elpepipor/20080526elpepipor_1/Tes/&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/916522835111364524-4270118266023292443?l=primaveraverbal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://primaveraverbal.blogspot.com/feeds/4270118266023292443/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=916522835111364524&amp;postID=4270118266023292443' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/916522835111364524/posts/default/4270118266023292443'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/916522835111364524/posts/default/4270118266023292443'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://primaveraverbal.blogspot.com/2008/05/el-peridico-golbal-en-espaol-chacn.html' title='El PERIÓDICO GOLBAL ¿EN ESPAÑOL ?'/><author><name>Pablo Aparicio Durán</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16856565645957813066</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_PrujuF08SEM/Ss8iHGLKo1I/AAAAAAAAAAY/FBMpfMdP6x8/S220/Snapshot+of+me.png'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-916522835111364524.post-4811403851906111612</id><published>2008-05-20T07:10:00.000-07:00</published><updated>2008-05-20T07:15:49.504-07:00</updated><title type='text'>Chikilicuatre, casi tan certero y divertido como un nuevo don Quijote.</title><content type='html'>NOTICIAS - Chikilicuatre da una clase en el Cervantes de Belgrado sobre el "Chiki-Chiki"&lt;br /&gt;19.05.2008&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;19 de mayo de 2008, 20h50 --&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Belgrado, 19 may (EFE).- El representante español en Eurovisión, Rodolfo Chikilicuatre, visitó hoy el Instituto Cervantes en Belgrado para dar "una clase" a los alumnos sobre aquellas palabras de su canción "Baila el Chiki-Chiki" que no pudieron aprender en los libros.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;"Todos vosotros no habéis estudiado las palabras 'brikindans', ni 'crusaíto'; a 'maiquelyason' sí que lo habéis visto entre rejas y de 'robocop' habréis visto la película", dijo Chikilicuatre a los jóvenes, que lo recibieron con entusiasmo entre risas y aplausos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Con su estilo divertido y de muy buen humor, les explicó a los que no han visitado España todavía que "es un país como Italia, pero más ancho", que "tiene muchas cosas en común con Belgrado, un clima mediterráneo", pero se detuvo aquí por no caer en la tentación de hablar del tópico del cambio climático.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Preguntado sobre qué significa "perrea, perrea", que se repite con frecuencia en la canción, contestó con que no quería utilizar palabras feas, aunque agregó luego que "estar perreando también quiere decir estar todo el día tirado en el sofá sin hacer nada", y también "moverse arrimado" en un baile.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;A una pregunta sobre dónde ha encontrado la inspiración para su peculiar estilo, dijo que "la inspiración de mi estilo es la pobreza. Tengo una camisa, un pantalón y esta guitarra", y agregó que "por eso quiero ganar la Eurovisión, a ver si gano algún dinerillo". Luego se puso a tocar su inseparable miniguitarra de juguete "Luciana".&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Chikilicuatre presentó a Disco y Gráfica, las bailarinas que le acompañan en "Baila el Chiki-Chiki", y dijo "esta es la que se cae, y esta es la que no se cae, esa es la única diferencia", y presentó también a otras tres bailarinas, que se les sumaron para la actuación en Eurovisión.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El representante español actuará el próximo sábado, día 24, en la gala final del Festival de Eurovisión, el mayor certamen de la canción de Europa.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El grupo se presentó con "Baila el Chiki-Chiki" ante los alumnos de la sala del Instituto Cervantes, y salieron ovacionados, entre aplausos y gritos de apoyo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Chikilicuatre y su elenco de bailarinas ensayaron el fin de semana en el Arena, un gran complejo de salas de deporte y de actuaciones musicales que se ha convertido en un nuevo emblema de Belgrado.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/916522835111364524-4811403851906111612?l=primaveraverbal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://primaveraverbal.blogspot.com/feeds/4811403851906111612/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=916522835111364524&amp;postID=4811403851906111612' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/916522835111364524/posts/default/4811403851906111612'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/916522835111364524/posts/default/4811403851906111612'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://primaveraverbal.blogspot.com/2008/05/chikilicuatre-casi-tan-certero-y.html' title='Chikilicuatre, casi tan certero y divertido como un nuevo don Quijote.'/><author><name>Pablo Aparicio Durán</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16856565645957813066</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_PrujuF08SEM/Ss8iHGLKo1I/AAAAAAAAAAY/FBMpfMdP6x8/S220/Snapshot+of+me.png'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-916522835111364524.post-3477330701146539634</id><published>2008-05-16T05:28:00.000-07:00</published><updated>2008-05-19T03:33:44.618-07:00</updated><title type='text'>El maestro</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Si pinchan ustedes en la dirección de abajo podrán ver y oír a &lt;strong&gt;Dámaso Alonso&lt;/strong&gt; hablar -con esa propiedad que hoy en día se echa tanto de menos-, en la que es una de mis entrevistas favoritas de "&lt;strong&gt;A fondo&lt;/strong&gt;", ese programa por el que le estaré siempre tan agradecido a &lt;strong&gt;Joaquín Soler Serrano&lt;/strong&gt;, que también esntrevistó a Cela, Torrente Ballester, Borges, Cortázar...:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://video.google.com/videoplay?docid=4367172840416749825"&gt;http://video.google.com/videoplay?docid=4367172840416749825&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/916522835111364524-3477330701146539634?l=primaveraverbal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://primaveraverbal.blogspot.com/feeds/3477330701146539634/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=916522835111364524&amp;postID=3477330701146539634' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/916522835111364524/posts/default/3477330701146539634'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/916522835111364524/posts/default/3477330701146539634'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://primaveraverbal.blogspot.com/2008/05/el-maestro.html' title='El maestro'/><author><name>Pablo Aparicio Durán</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16856565645957813066</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_PrujuF08SEM/Ss8iHGLKo1I/AAAAAAAAAAY/FBMpfMdP6x8/S220/Snapshot+of+me.png'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-916522835111364524.post-1161504936255567111</id><published>2008-04-15T07:15:00.000-07:00</published><updated>2009-01-14T03:22:52.423-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='lázaro carreter'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='el dardo en la palabra'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cambio idiomático'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='medios de comunicación'/><title type='text'>Cambio idiomático</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Los hay que sufren porque aquello que estiman de primer orden se esté degenerando, o llegue a convertirse en un sucedáneo artificial y sin gracia. Es el caso de los que amamos nuestro idioma, que, pese a su pujanza en el mundo de la hora presente, adolece del uso viciado que de él hacen los medios de comunicación y de un mal sistema de enseñanza.&lt;br /&gt;Según síntomas, son legión los incrédulos (o ignaros) de que sea perjudicial este cambio que afecta al idioma; de que, en las causas de éste, influya nada ni nadie, más allá de las circunstancias que son razón del normal devenir de toda lengua en ebullición.&lt;br /&gt;A lo que parece, el sentir general es que no es creíble lo que dicen unos pocos académicos cicateros: que en los principales medios transmisores de cultura se da un contumaz uso bastardo del español, que va en detrimento de la misma divulgación cultural y de nuestra eficiencia como hispanohablantes, motivado principalmente por el afán de un mal entendido prestigio, amén de la pereza mental.&lt;br /&gt;Leer &lt;a href="http://personal2.redestb.es/jo.tor/DARDOS.htm"&gt;&lt;em&gt;El dardo en la palabra&lt;/em&gt;&lt;/a&gt; -&lt;em&gt;best seller&lt;/em&gt; poco leído y menos aceptado-, de Fernando Lázaro Carreter, es hoy fundamental para escribir y hablar el español sin dejarse llevar de mala manera por esta corriente, de corte "periodístico y ministerial", en la que medran hoy tantos apasionados reporteros de sobremesa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/opinion/Cambio/idiomatico/elpepiopi/20071104elpepiopi_8/Tes"&gt;http://www.elpais.com/articulo/opinion/Cambio/idiomatico/elpepiopi/20071104elpepiopi_8/Tes&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/916522835111364524-1161504936255567111?l=primaveraverbal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://primaveraverbal.blogspot.com/feeds/1161504936255567111/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=916522835111364524&amp;postID=1161504936255567111' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/916522835111364524/posts/default/1161504936255567111'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/916522835111364524/posts/default/1161504936255567111'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://primaveraverbal.blogspot.com/2008/04/cambio-idiomtico.html' title='Cambio idiomático'/><author><name>Pablo Aparicio Durán</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16856565645957813066</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_PrujuF08SEM/Ss8iHGLKo1I/AAAAAAAAAAY/FBMpfMdP6x8/S220/Snapshot+of+me.png'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-916522835111364524.post-2124036153952233687</id><published>2008-03-28T03:06:00.000-07:00</published><updated>2008-11-24T11:50:51.835-08:00</updated><title type='text'>Primavera verbal</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Fernando Lázaro Carreter&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"&lt;em&gt;Verba volant&lt;/em&gt;. Y ¡de qué modo vuelan en esta primera primavera del siglo! Como golondrinas, como violeteras, como moscas. O, mejor aún, como abejas rubenianas, que pican en el corazón de quienes son sensibles a estas importantes quisicosas. Pululan por las ondas, sobreviven a los ciclones, a las inundaciones. Abres un transistor, una teuve, un diario y allí están, tenaces, estos &lt;em&gt;verba&lt;/em&gt; volanderos, nada volátiles: no se disipan.&lt;br /&gt;Y es que el gobierno, acéptelo o no, brinda demasiadas ocasiones para ello. Así, se le ha ocurrido aprobar ahora el uso de la píldora anticonceptiva que, durante las veinticuatro horas posteriores al evento, actúa en lo derivado como un bazuca. Era esperable que, apenas trascendiera la noticia, los medios fueran a ponerse a hablar como locos de la &lt;em&gt;píldora del día después&lt;/em&gt;. Y así ha ocurrido. Quizá la probada discreción gubernamental no haya encontrado mejor momento para autorizarla que este arranque de la primavera. Ahora bien, ¿se ajusta a la realidad eso de &lt;em&gt;el día después&lt;/em&gt;? ¿Acaso escasean los casos en que, oh jóvenes, no existe tal día, ya que todos los días son hoy?&lt;br /&gt;Pero, en fin, estas meditaciones son demasiado trascendentes, y los vocablos tienen naturaleza alígera y frágil; tanto, cada día más, que mucho las aúpan o derriban de un soplido. Esto de &lt;em&gt;el día después&lt;/em&gt; fue alzado por novadores de inglés enteco, que vieron profusamente anunciada, hace años, por todo el país, una película exitosa (hablando de cine, este adjetivo horrible va bien), titulada en nuestras carteleras &lt;em&gt;The day after&lt;/em&gt;. Magnífico, se dijeron; y &lt;em&gt;el día después&lt;/em&gt; quedó anclado en sus teclados y en sus voces como ocurrencia prestigiadora. De ese modo, se consumaron al menos dos violaciones: se cambió el adverbio &lt;em&gt;después&lt;/em&gt; en extraño adjetivo para calificar el nombre &lt;em&gt;día&lt;/em&gt;; y, de paso, se arrumbó &lt;em&gt;el día siguiente&lt;/em&gt;, dejándolo apto sólo para la tercera edad. A los pobladores de ésta nos resulta muy difícil entender cómo el idioma español se ha divorciado tanto de las meninges contemporáneas. Y nos produce perplejidad que los medios impresos y las emisoras se encarnicen con él de tan malos modos.&lt;br /&gt;Cientos de neologismos entran en nuestra lengua con su pan bajo el brazo; quiero decir, con las cosas nuevas que nombran o con matices que no percibíamos; salud para ellos y bienvenidos, pues traen modernidad y ganancia. Pero no se sabe bien qué pintan y qué demonios hacen por aquí groserías como ésta, impresa en el folleto que acompaña al tal vez más conocido periférico de ordenador: 'Manual &lt;em&gt;instructivo&lt;/em&gt; de operación para la impresora...'. ¿Qué será eso de &lt;em&gt;instructivo de operación&lt;/em&gt;? Estas empresas gigantescas, ¿no podrían tener traductores que establecieran una relación razonable entre ellas y los miles de clientes que hablamos español? ¿Tan a salvo se sienten de medidas legislativas que un gobierno podría establecer -sin ir más lejos, Francia- para impedir la ofensa que se hace a los ciudadanos llamando &lt;em&gt;manual instructivo&lt;/em&gt; al manual de instrucciones?&lt;br /&gt;Pero, en fin, hay que acostumbrarse: pedito de monja en Nueva York, pedorrera en Europa. Oigo por la radio a un excelente periodista: viene de las costas gaditanas de la muerte, donde ha visto varios cadáveres de patera varados en la orilla misma de su sueño. Ha llegado al estudio profundamente impresionado. Por ello, advierte a sus contertulios, le es imposible ser más explícito: no ha tenido aún tiempo para &lt;em&gt;procesar&lt;/em&gt; lo que ha visto; así lo dice, y así lo repite. A mí me aflige lo que cuenta pero los ojos -aberración profesional- se me van al verbo del relato. &lt;em&gt;Procesar&lt;/em&gt;, dice el diccionario, es un término tecnológico que significa 'someter datos o materiales a una serie de operaciones programadas'. Yo sólo conocía esta acepción: escribo en un ordenador, que está ahora mismo procesando lo que escribo. Así que creí hallarme en el nacimiento mismo de una novedad, pero no: resulta que, según el gran archivo académico, es habitual, desde hace un cuarto de siglo, concebir el cerebro como un procesador al que le entran los datos, los hace rodar por las fibras mielínicas y los saca aptos para el consumo. Lo ignoraba por tener tan abandonada mi, antes predilecta, información psicológica. Y como temo que a muchos lectores les pase lo mismo, ahí tienen el advenimiento de esta metáfora infórmática inglesa, ya más que adolescente, audaz, sugestiva y útil: procésenla y disfrútenla esta primavera.&lt;br /&gt;Pero no abandonen por ello otras noticias apremiantes; así, la del gran club vasco que ha cambiado de presidente por estos días. ¿Qué rumbo imprimirá el vencedor? Un cronista deportivo radiofónico tiene la clave: se propone desarrollar un proyecto &lt;em&gt;continuista del anterior&lt;/em&gt;. Otra mala avenencia entre el vocablo y su significado: &lt;em&gt;continuismo&lt;/em&gt;, dice el diccionario, y parece cierto, es la 'situación en que el poder de un político, un régimen, un sistema, etcétera, se prolonga indefinidamente, sin indicios de cambio o renovación'. ¿Es ser &lt;em&gt;continuista&lt;/em&gt; o ser &lt;em&gt;continuador&lt;/em&gt; lo que se propone al nuevo presidente? Porque se puede continuar y renovar, evitando dar de lo mismo, y menos, cuando lo mismo no es boyante. Pero distinciones así, que se aprenden mientras se está aplicado a la teta materna, parecen inaccesibles en esta época en que suele administrarse leche de farmacia.&lt;br /&gt;En los mismos laboratorios parece haber mamado un colega del anterior, éste de TVE, que contando el reciente partido del Madrid contra el Leeds, dijo literalmente que ninguno de los dos equipos estaban jugando 'con calidad pero sí con &lt;em&gt;animosidad&lt;/em&gt;'. Sin embargo, no se apreciaban codazos ni había montería de tobillos, sino sólo buen ánimo o entusiasmo en el juego. Y, en efecto, éste podía ser calificado de &lt;em&gt;animoso&lt;/em&gt;, y, por tanto, vendría bien lo de &lt;em&gt;animosidad&lt;/em&gt;: es el primer sentido del diccionario, que Manuel Seco diagnostica como 'raro'. Más que la calentura, podríamos añadir: porque he rebuscado por el banco de datos de la Academia: en los veinticinco años últimos y, en los más de cien registros del vocablo, éste trabaja sólo con un único significado: &lt;em&gt;animosidad&lt;/em&gt; equivale a 'aversión, ojeriza, hostilidad'. Y como es improbable que aquel comentarista pretendiera hacerse el arcaico, o aspirara a convertirse en autoridad léxica a contrapelo, sólo cabe interpretar que el tal vocablo aleteaba por su mente sin control, y, en pleno despeñamiento, se le agarró a &lt;em&gt;animoso&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;Mientras concluyo estas columnas, mi fax echa su primer capullo primaveral: es publicidad. ¿Por qué no se prohíbe este abuso, pues la paga -en rollo de imprimir- quién la recibe? Y ¿por qué han de ser provocativos sus textos? Esta flor de papel que me han metido al despacho no cautiva: ofrece el viejo &lt;em&gt;buzoneo&lt;/em&gt;, ya saben, llenarnos el buzón de basura, pero también &lt;em&gt;parabriseado&lt;/em&gt;, ponernos anuncios en el parabrisas. Un asco."&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;Fernando Lázaro Carreter&lt;em&gt;, El nuevo dardo en la palabra&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/916522835111364524-2124036153952233687?l=primaveraverbal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://primaveraverbal.blogspot.com/feeds/2124036153952233687/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=916522835111364524&amp;postID=2124036153952233687' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/916522835111364524/posts/default/2124036153952233687'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/916522835111364524/posts/default/2124036153952233687'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://primaveraverbal.blogspot.com/2008/03/primavera-verbal.html' title='Primavera verbal'/><author><name>Pablo Aparicio Durán</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16856565645957813066</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_PrujuF08SEM/Ss8iHGLKo1I/AAAAAAAAAAY/FBMpfMdP6x8/S220/Snapshot+of+me.png'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
